El Real Madrid ha conseguido clasificarse para su undécima Final Four de la Euroliga tras vencer en el cuarto partido de los cuartos de final al Hapoel Tel Aviv por 87-81, un puesto al que no acudía desde hace un año. Esta es la cuarta presencia del equipo en la última fase en cinco años y un reflejo de su constancia en la máxima competición europea.
La eliminatoria estuvo marcada por la ausencia de Edy Tavares, el pívot clave del equipo que sufrió una lesión. Esta baja generó incertidumbre sobre la capacidad del Real Madrid para avanzar, pero fue el jugador canterano Usman Garuba quien dio un paso adelante decisivo. Con un rendimiento brillante, Garuba aportó 16 puntos, 6 rebotes y una valoración de 20, liderando una actuación colectiva que supo aprovechar las fortalezas defensivas y ofensivas del conjunto madrileño.
El partido en el Arena Botevgrad comenzó complicado para los blancos, con errores y pérdidas de balón que permitieron al Hapoel Tel Aviv tomar ventaja inicial. Sin embargo, la entrada de Garuba supuso un punto de inflexión. Su intensidad y dominancia en el rebote ayudaron a equilibrar el encuentro, mientras que la segunda unidad del Madrid también mejoró notablemente con jugadores como Maledon, Feliz y Deck, quienes lograron un contundente parcial de 0-17 para cerrar el primer cuarto con ventaja.
Facundo Campazzo, que regresó a su nivel habitual, aportó 11 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias, incluyendo un triple crucial al finalizar la primera mitad, que dejó al Madrid con un cómodo margen. La reacción del Hapoel se sostuvo principalmente en la figura de Yovel Oturu, con 29 puntos y 7 rebotes, y Nemanja Mikic, quien estuvo cerca de un triple-doble. No obstante, el conjunto español mantuvo su dominio del rebote (41 frente a 29) y controló el ritmo para mantener la ventaja.
En los momentos finales, el Real Madrid resistió una última ofensiva de los israelíes con un buen trabajo defensivo y acciones claves como el "2+1" de Campazzo y los tiros libres de Hezonja y Garuba. Este último fue el encargado de cerrar el marcador con sus últimos seis puntos, ratificando su extraordinaria actuación que resultó clave para la clasificación hacia Atenas.
Con esta victoria, el Madrid se asegura presencia en la Final Four que se disputará en Grecia y ahora espera rival entre Valencia Basket y el anfitrión Panathinaikos. El equipo blanco demuestra así su fortaleza y capacidad para adaptarse ante adversidades como la ausencia de su pívot estrella, manteniendo su apuesta por jugadores jóvenes con talento y entrega como Garuba.
Esta clasificación refuerza la sólida trayectoria del Real Madrid en la Euroliga en las últimas temporadas y sigue cimentando su reputación como uno de los equipos más fiables y competitivos en Europa. Su frecuencia de apariciones en la fase final confirma que, incluso sin su jugador más destacado, el conjunto posee profundidad, experiencia y un estilo de juego capaz de superar desafíos importantes.
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