Gareth Bale ha ofrecido una entrevista a 'The Athletic' desde Manhattan donde aborda aspectos clave de su carrera, su nuevo papel como inversor y su visión sobre el fútbol actual.
El exdelantero galés afirmó que no extraña jugar y que siempre tuvo claro el momento de retirarse. Bale se retiró hace tres años, a los 33 años, tras una carrera marcada por cinco Champions League, principalmente con el Real Madrid. En sus propias palabras, no quería continuar en el fútbol "por inercia".
Además de su experiencia en el campo, Bale ha emprendido un nuevo camino en el mundo de las inversiones deportivas. En colaboración con John Shulman, de Juggernaut Capital Partners, está volcado en un proyecto que aspira a destinar más de 500 millones de dólares a impulsar el deporte, con especial atención al fútbol femenino y categorías inferiores.
"Queremos crear igualdad de oportunidades para chicas y chicos. Debemos nivelar el campo y abrir caminos desde edades tempranas", explicó Bale al comentar la visión que comparten con Shulman. Juggernaut ya posee inversiones significativas en disciplinas femeninas como golf, voleibol y lacrosse, y pronto anunciarán su entrada en clubes femeninos de fútbol en EE. UU. Shulman apunta a una "era dorada" para las inversiones en deporte femenino, cuestión que considera atrasada.
Sobre sus impresiones del fútbol fuera de Europa, Bale señaló las diferencias notables con la MLS. Destacó cómo en Estados Unidos no existe el descenso ni las mismas presiones que sufren los equipos en Europa, especialmente en clubes exigentes como el Real Madrid.
En sus palabras: "En el Madrid, perder un partido es casi un desastre. Sin embargo, en la MLS se acepta más la derrota porque no implica consecuencias tan duras y el ambiente es más relajado. Me gustó esa atmósfera familiar".
Respecto a la evolución táctica en el fútbol de élite, Bale observa un cambio hacia un enfoque más estratégico y menos físico. Compara este nuevo modelo con una partida de ajedrez más que con un baloncesto, evidenciando cómo la rapidez y los regates, antes tan frecuentes, han cedido protagonismo a la estructura táctica. Aún así, jugadores como Mbappé, Lamine Yamal y Vinícius mantienen la chispa y capacidad para emocionar.
En cuanto al vestuario madridista que conoce bien y tras los recientes conflictos internos, Bale calificó el ambiente de "algo caótico" tras concluir la pasada temporada con tensiones visibles entre los jugadores.
El exmadridista mostró confianza en que José Mourinho, entrenador con el que coincidió en Tottenham y que acaba de regresar al club, pueda estabilizar la plantilla. Destacó la necesidad de gestionar egos en un club tan grande y elogió la habilidad de Mourinho para motivar tanto con críticas públicas como con apoyo personal.
Bale también valoró la figura de Carlo Ancelotti, con quien trabajó y que, según él, sabe cómo mantener a todos los jugadores comprometidos y motivados, incluso a quienes no están en el once titular.
Sobre el método de Mourinho, Bale comentó: "Ha estado aquí antes, conoce cómo funciona el club. Solo provoca a los jugadores para sacar lo mejor de ellos y siempre tiene un plan táctico para que todo salga bien".
La experiencia de Bale y su análisis aportan una mirada completa sobre el fútbol contemporáneo, las dinámicas internas del Real Madrid y un compromiso claro con la equidad en el deporte femenino, un sector que, según él y sus socios, está listo para crecer y consolidarse.
Para más detalles sobre la inversión en deporte femenino y la carrera de Bale, puede consultarse The Athletic y noticias oficiales del Real Madrid.