El Levante respiró en el tramo final de un partido complicado gracias a Carlos Espí. El delantero de 20 años y 194 centímetros anotó de cabeza a seis minutos del final, convirtiendo un centro de Manu Sánchez en el único gol del encuentro y manteniendo vivas las opciones del equipo granota de escapar del descenso. El resultado final fue 1-0 en el Ciutat de Valencia.
El arranque del duelo estuvo marcado por la polémica. En el minuto cuatro, una carga de Dela sobre Juan Iglesias cuando el jugador del Getafe se adentraba en el área no fue sancionada pese a que el defensor levantinista era el último hombre. Cuatro minutos después, el árbitro Alejandro Quintero mostró tarjeta roja directa a Espí por una entrada sobre Djené, pero tras revisar la jugada en el monitor del VAR rectificó y la rebajó a amarilla, un giro que cambió por completo el rumbo del partido.
Con ambos entrenadores viendo el partido desde la grada por sanción previa, el juego perdió intensidad y el Getafe, un equipo habitualmente difícil de batir en lo defensivo, fue apagando cualquier intento local. La mejor ocasión antes del descanso llegó en un saque de falta de Luis Milla que Abqar no llegó a tocar, dejando sin premio al conjunto madrileño.
Tras el descanso, el Levante dispuso de un penalti en el minuto 60 por una falta de Duarte sobre Iván Romero, pero David Soria lo detuvo con autoridad ante la ejecución de Dela. El meta visitante ya había salvado al Getafe en varias acciones previas, y su actuación acabó siendo determinante para que la derrota no fuera más amplia.
Espí, sin embargo, no se rindió. El delantero levantinista peleó solo contra toda la defensa del Getafe durante gran parte del segundo tiempo y ganó prácticamente todos los duelos aéreos que disputó. Su recompensa llegó a falta de seis minutos: cabeceó con precisión un servicio de Manu Sánchez y batió por fin a Soria para hacer el 1-0.
El final fue de máxima tensión. Iván Romero vio la segunda amarilla en el minuto 90, dejando al Levante con diez, y Soria volvió a detener un nuevo penalti, esta vez lanzado por el propio Romero justo antes de su expulsión. El resultado se mantuvo y el Levante suma tres puntos que, según cómo terminen sus rivales directos en la lucha por la permanencia, pueden tener un valor enorme en las próximas semanas.