El FC Barcelona dio un paso más hacia el título de LaLiga con una contundente victoria por 4-1 frente al RCD Espanyol en el derbi disputado en el Spotify Camp Nou en la jornada 31. Las dos asistencias y el gol de Lamine Yamal, combinadas con el doblete de Ferran Torres y el tanto de Marcus Rashford, sitúan al conjunto de Hansi Flick con nueve puntos de ventaja sobre el Real Madrid cuando quedan 21 por disputar. El equipo periquito, por su parte, sigue sin conocer la victoria en 2026 y ve cómo se le escapa la opción de jugar en Europa.
El triunfo llegó en un momento anímico delicado para el vestuario azulgrana, que venía de encajar una derrota por 0-2 ante el Atlético de Madrid en la ida de los cuartos de final de la Champions League. Lejos de mostrar resaca europea, el Barcelona ofreció una versión sólida y dominante que le permitió encarrilar el encuentro antes del descanso. Flick, lejos de lo que cabría esperar con la vuelta del martes en el Metropolitano a la vista, apenas hizo rotaciones. Pedri, cuyas molestias físicas resultaron ser leves, fue de la partida junto a un Lamine Yamal que parece alérgico al descanso. La principal novedad en el once fue la titularidad de Gavi, que sumó minutos importantes en su proceso de consolidación tras las lesiones que han marcado su temporada.
Un córner que rompió el muro perico
El arranque del encuentro fue de trámite previsible: dominio absoluto del Barcelona frente a un Espanyol replegado que apenas aspiraba a sobrevivir los primeros compases. La paciencia culé encontró premio a los diez minutos gracias al balón parado, un recurso que esta temporada se ha convertido en arma habitual para el equipo de Flick. Lamine Yamal botó un córner preciso que Ferran Torres cabeceó con autoridad superando la marca de Carlos Romero. Para el atacante valenciano, que no veía puerta desde enero y arrastraba varias actuaciones discretas, el gol supuso una liberación evidente. Su celebración, con una sonrisa de oreja a oreja, reflejó el alivio de un futbolista que necesitaba reencontrarse con el gol.
El tanto inaugural no alteró la dinámica del partido. El conjunto dirigido por Manolo González seguía sin dar señales ofensivas y el Barcelona controlaba la posesión a placer. Antes de la media hora, Lamine Yamal volvió a desequilibrar con una asistencia exquisita que Ferran Torres remató con un toque sutil para batir a Dmitrovic en su intento de achique. Con el 2-0 y más de una hora de juego por delante, el derbi quedó prácticamente sentenciado. La única aproximación de los visitantes en la primera mitad fue un remate picado de Dolan que pasó rozando el larguero, una acción aislada que apenas inquietó al Camp Nou.
El Espanyol recortó, pero fue un espejismo
Tras el descanso, Flick realizó un cambio forzado al retirar a Gerard Martín, que sufrió unas molestias musculares que le convierten en duda seria para la vuelta de Champions. En su lugar entró Marc Casadó. El Espanyol, por su parte, apostó por dar más presencia arriba con la entrada de Roberto en lugar de Dolan. Los periquitos intentaron subir su línea de presión, aunque el tercer gol azulgrana parecía cuestión de tiempo. De hecho, Ferran Torres llegó a marcar de nuevo, pero el tanto fue anulado por una posición de fuera de juego previa de Eric García.
Contra todo pronóstico, el que sí subió al marcador fue un tanto de Pol Lozano que recortó distancias y metió momentáneamente al Espanyol en el partido. Los de Manolo González aprovecharon un bajón de intensidad del Barcelona y generaron dudas durante unos minutos. Flick no tardó en reaccionar y dio entrada a Rashford y Cancelo para devolver el pulso al equipo. El internacional inglés, nada más pisar el césped, tuvo una ocasión clara para ampliar la ventaja, pero su definición fue lenta y Dmitrovic pudo intervenir. Un mal pase de Cancelo también propició la mejor oportunidad visitante del segundo acto, un balón al que Roberto no llegó por escasos centímetros.
Lamine cierra su exhibición y De Jong reaparece
Los minutos finales del encuentro concentraron buena parte de la emoción. Frenkie de Jong reapareció sobre el terreno de juego, una noticia especialmente positiva para el barcelonismo de cara al exigente calendario que se avecina. El neerlandés, que ha pasado gran parte de la temporada lidiando con problemas físicos, participó activamente en el desenlace del partido. Lamine Yamal, protagonista indiscutible de la tarde, puso la guinda a su exhibición con el 3-1, un gol que certificó su enorme momento de forma a sus 18 años recién cumplidos. Apenas unos minutos después, Rashford firmó el definitivo 4-1 con una asistencia precisa de De Jong, cerrando una goleada que refleja la superioridad azulgrana en el campeonato doméstico.
Con este resultado, según la clasificación oficial de LaLiga, el Barcelona acumula nueve puntos de colchón sobre el Real Madrid con siete jornadas por disputar. La regularidad del equipo de Flick en el campeonato contrasta con las dificultades en Europa, donde la eliminatoria contra el Atlético se presenta como un desafío mayúsculo tras la derrota en la ida. Para el Espanyol, la situación es preocupante: el equipo blanquiazul encadena una racha sin victorias que se extiende a todo el año 2026 y ve cómo la clasificación europea, que tuvo al alcance de la mano, se aleja jornada tras jornada.
El foco del barcelonismo se traslada ahora al Metropolitano, donde el equipo deberá remontar un 0-2 adverso si quiere seguir con vida en la Champions League. El historial reciente del club en remontadas europeas es un argumento a favor, pero la competición continental exige un nivel de intensidad que en LaLiga, con victorias como la de este sábado, el Barcelona no necesita desplegar. Lo que parece fuera de toda duda es que, en lo que a la liga se refiere, el título tiene un candidato claro y cada vez más cerca de la celebración.