La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha apuntado en su último informe que la contratación de la exmilitante socialista Leire Díez en Correos se realizó aparentemente con la intervención directa de Juan Manuel Serrano. Este fue presidente de la empresa pública y también jefe de gabinete del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Este posicionamiento cobra relevancia dentro de la investigación que se sigue en la Audiencia Nacional, bajo la instrucción del juez Santiago Pedraz, que analiza una supuesta trama de irregularidades en contratos adjudicados por la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI).
Según el informe de la UCO, la colocación de Díez en un puesto relevante dentro de Correos fue una cuestión "estratégica" y gestionada directamente entre Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, y Serrano. La Guardia Civil basa esta conclusión en una conversación registrada en mayo de 2021, en la que Fernández preguntó a Serrano: "Lo que hablamos de Leire, ¿podríamos ponerlo ya en marcha?".
Fernández sugería que Díez trabajara con José Luis Pérez, identificado como vicesecretario de Correos y conocido en el informe como "Tote", encargado de las áreas institucionales tras una reorganización interna en la compañía. Serrano respondió con un escueto "Ok, vamos hablando". Posteriormente, Díez preguntó a Fernández si había respuesta de Serrano, a lo que Fernández replicó: "No te preocupes que lo tuyo sale".
La UCO también añade que Pérez, al ser conocido de Fernández, habría sido un nexo para la propuesta en Correos. La relación entre ambos podría datar de etapas anteriores, ya que Pérez desempeñó cargos en la Junta de Andalucía, ámbito donde Fernández podría haberle conocido.
Días después de estas conversaciones, se registraron mensajes en un grupo de chat llamado 'Hirurok', formado por Díez, Fernández y un empresario llamado Antxon Alonso, vinculado al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán. En estos mensajes, Fernández confirma que Serrano dio el visto bueno para contratar a Díez y que estaría trabajando con "su amigo Tote" en la parte institucional.
Para la UCO, esta coordinación interna revela que la incorporación de Díez en Correos no fue casual ni unilateral, sino que obedecía a una estrategia concertada entre diferentes actores involucrados en el entramado investigado por posibles amaños en contratos públicos.
Esta causa forma parte de una investigación más amplia en la que participan responsables y exresponsables de empresas públicas, señalando posibles redes de favoritismo, colocaciones y adjudicaciones irregulares que afectan a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el holding estatal que controla varias compañías como Correos.
El caso ha generado atención por la dimensión política de los implicados, especialmente por la implicación de figuras que estuvieron muy vinculadas al entorno del presidente Pedro Sánchez. La presencia de Serrano, quien desempeñó funciones tanto en la presidencia de Correos como en Moncloa, añade un matiz relevante sobre el grado de intervención política en las decisiones de contratación dentro de sociedades públicas.
La investigación continúa abierta y la UCO sigue ampliando las pesquisas para determinar responsabilidades penales y administrativas en esta supuesta red de contratos amañados, que en caso de confirmarse comprometería la gestión de importantes recursos públicos y la transparencia en la contratación estatal.
Este caso pone en el foco la necesidad de reforzar los mecanismos de control en empresas públicas de gestión estatal, para evitar la influencia política directa en decisiones que deben guiarse por criterios objetivos y de mérito.
Para más detalles, puede consultarse el informe completo de la UCO y las declaraciones oficiales relacionadas con la investigación, disponibles en las fuentes jurídicas y policiales que regulan este procedimiento judicial.