El sector hotelero en Asturias arrastra una tendencia negativa desde finales de 2025. Según el último informe publicado por Exceltur, la rentabilidad en los hoteles del Principado descendió un 7,1% durante los primeros cuatro meses de 2026. Esta reducción refleja la caída en la ocupación y en las estancias vendidas, algo que ya habían adelantado anteriores datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Exceltur, la principal patronal del turismo español, ha señalado en su informe trimestral que el mercado hotelero asturiano presenta una demanda debilitada que afecta notablemente a sus ingresos y beneficios. Esta tendencia de caída continua desde finales del año pasado ha generado preocupación en el sector, ya que la rentabilidad es un indicador clave para la viabilidad de los establecimientos hoteleros.
Durante el primer trimestre de 2026, la ocupación media en los hoteles asturianos se situó por debajo del nivel registrado en el mismo periodo del año anterior. Esta disminución en la ocupación implica una menor generación de ingresos por alojamiento, lo que a su vez repercute directamente en la rentabilidad del sector. Según el informe de Exceltur, junto a la caída del 7,1% en la rentabilidad, también se ha constatado una reducción considerable en el número de estancias vendidas.
El Instituto Nacional de Estadística había adelantado estos datos de descenso en la actividad hotelera en Asturias, con informes que mostraban ya una caída en número de viajeros y noches de alojamiento durante los últimos meses. Esta tendencia coincide con los informes sectoriales que recogen una menor afluencia turística en la región, especialmente durante los meses invernales y primavera, temporada tradicionalmente menos intensa para el turismo.
El Principado de Asturias, que suele beneficiarse de un turismo basado en la naturaleza, el patrimonio cultural y la gastronomía, enfrenta así un escenario complicado para los hoteles, que encuentran dificultades para mantener sus niveles de ingresos y optimizar sus costes fijos. Esta situación se ve también influida por factores externos como la competencia de destinos turísticos nacionales e internacionales, la inflación y los cambios en el comportamiento del consumidor.
Además, el último informe de Exceltur destaca que esta caída en rentabilidad ocurre pese a que la temporada estival todavía no ha comenzado plenamente, un período que suele traer una subida en la ocupación hotelera. Si la tendencia se mantiene, el sector podría registrar un año deficitario, afectando al empleo y a la inversión en el ámbito turístico.
Las autoridades regionales son conscientes del problema e intentan impulsar iniciativas para atraer visitantes, fomentar la estancia en alojamientos reglados y fortalecer el turismo sostenible y de calidad. Sin embargo, el sector hotelero reclama políticas más activas y medidas para mejorar la competitividad del destino Asturias, especialmente en un entorno de mercado que se muestra cada vez más exigente y cambiante.
En este contexto, la colaboración entre el sector público y privado será clave para revertir esta dinámica y favorecer la recuperación del turismo hotelero en Asturias. Con la temporada alta a la vuelta de la esquina, la atención se dirige a cómo se desarrollarán los próximos meses y qué estrategias adoptarán los hoteles para mejorar resultados y aprovechar el potencial turístico de la región.
Para más detalles sobre la situación del turismo en Asturias y evolución de los datos oficiales, se puede consultar la información actualizada del INE y los informes trimestrales de Exceltur.
La evolución del sector hotelero en el Principado será un indicador clave para la economía regional, dado que el turismo representa una parte esencial del PIB y del empleo directo e indirecto. En consecuencia, los movimientos de rentabilidad y ocupación estarán muy vigilados por profesionales y gestores para adaptar estrategias y políticas a corto y medio plazo.