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El radar de Ribera de Arriba multa a más de 50 conductores al día

El cinemómetro de la A-66 en El Caleyo lidera el ranking asturiano con casi 20.000 denuncias en 2024, aunque las sanciones bajaron un 24%

Por Redacción El Diario Joven·domingo, 12 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura
Ilustración: El radar de Ribera de Arriba multa a más de 50 conductores a · El Diario Joven

El radar de velocidad situado en la Autovía de la Plata (A-66) a su paso por El Caleyo, en el concejo de Ribera de Arriba, se ha convertido en el dispositivo que más sanciones impone en todo el Principado de Asturias. Con una media de 54 conductores cazados cada jornada —más de dos por hora—, este cinemómetro acumuló 19.794 denuncias durante 2024, según los datos publicados por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), la asociación que cada año elabora el ranking de los radares más activos de España.

Ese volumen de sanciones, que implica multas mínimas de 100 euros por infracción antes de aplicar la reducción por pronto pago, sitúa al radar de El Caleyo en el puesto decimonoveno del ranking nacional de los 50 cinemómetros que más denuncias registran. El primer lugar a escala estatal lo ocupa un dispositivo instalado en la M-40 de Madrid, que alcanzó las 74.873 multas el año pasado.

Un descenso notable en las sanciones

A pesar de liderar la clasificación regional, el radar de Ribera de Arriba muestra una tendencia a la baja. En 2023, el mismo dispositivo había registrado 26.104 denuncias, lo que significa que en 2024 las sanciones se redujeron un 24,17%. El dato sugiere que los conductores habituales de ese tramo han ido ajustando su velocidad al límite establecido, aunque el volumen de infracciones sigue siendo considerable.

Esa tendencia descendente no es exclusiva de El Caleyo. En el conjunto de Asturias, las multas por exceso de velocidad captadas por radar sumaron 58.082 durante el pasado año, un 23,1% menos que las registradas en 2023. La cifra indica que, en términos generales, los conductores asturianos circulan de forma algo más prudente, si bien decenas de miles de automovilistas siguen superando los límites establecidos en las vías de la comunidad.

El top 5 de radares más activos en Asturias

Tras el dispositivo de El Caleyo, el segundo radar con más actividad en la región es otro ubicado en la misma A-66, en el kilómetro 13, justo antes de la bifurcación con la A-8 en la conocida como la "Y asturiana". Este equipo registró 7.468 multas en 2024, cifra que supone un incremento respecto a las 6.866 del año anterior, un dato que contrasta con la tendencia general a la baja en el resto del Principado.

Completan las cinco primeras posiciones del ranking regional el radar de la A-8 a la altura de Tabaza y los dos dispositivos instalados en la N-632 a su paso por Avilés, en los kilómetros 100 y 98. Hasta hace poco, el cinemómetro de la Autovía del Cantábrico a la altura de Quintueles, en Villaviciosa, era considerado el más prolífico de la comunidad, pero ha sido claramente superado por el de Ribera de Arriba.

En total, la Dirección General de Tráfico (DGT) tiene desplegados en Asturias 53 radares entre fijos, móviles y de tramo, repartidos tanto en autopistas y autovías como en carreteras secundarias. La A-8, por su extensión a lo largo de la costa cantábrica, es la vía que concentra más dispositivos: once en total, incluido el que controla la velocidad en el puente de Los Santos, frontera natural entre el Principado y Galicia.

Dos nuevos radares fijos con tecnología solar

Además de los dispositivos ya operativos, la DGT ha puesto en marcha dos nuevos radares fijos en carreteras asturianas. Se encuentran en la AS-116, en el punto kilométrico 3+200, y en la AS-377, en el kilómetro 1+150. Ambos están situados en tramos donde la velocidad máxima permitida es de 90 kilómetros por hora.

Estos dos cinemómetros forman parte de una instalación más amplia a escala nacional que incluye 20 radares fijos y 13 de tramo distribuidos por comunidades como Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid y Murcia. Todos ellos incorporan el modelo Cirano 670, una evolución significativa del anterior Cirano 500. La principal novedad técnica es que funcionan con energía solar gracias a dos paneles fotovoltaicos situados en la parte superior del aparato, lo que permite su instalación en puntos sin acceso directo a la red eléctrica y reduce los costes de mantenimiento.

El debate sobre la eficacia disuasoria

Los datos de 2024 alimentan un debate recurrente entre quienes defienden los radares como herramienta fundamental de seguridad vial y quienes los consideran ante todo un instrumento recaudatorio. El descenso generalizado de las sanciones —tanto en el radar de El Caleyo como en el cómputo global asturiano— podría interpretarse como prueba de su efecto disuasorio: los conductores, al conocer la ubicación de los dispositivos, moderan la velocidad en esos tramos.

No obstante, el hecho de que un solo radar siga registrando casi 20.000 infracciones al año pone de manifiesto que miles de automovilistas continúan circulando por encima de los límites establecidos. La DGT insiste en que el objetivo principal de estos dispositivos es reducir la siniestralidad, no la recaudación, y recuerda que el exceso de velocidad sigue siendo uno de los factores concurrentes más frecuentes en los accidentes con víctimas en las carreteras españolas.

Con la incorporación de los dos nuevos radares en carreteras comarcales y la consolidación de los dispositivos ya existentes en las grandes vías, Asturias refuerza su red de vigilancia electrónica del tráfico. Para los conductores habituales, la recomendación es sencilla: respetar los límites de velocidad no solo evita sanciones económicas y pérdida de puntos, sino que reduce de forma tangible el riesgo de accidente en unas carreteras donde la orografía ya impone sus propias exigencias.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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