El miércoles, Nacho Vegas ofreció uno de los conciertos con mayor afluencia en la historia reciente de la Semana Grande de Gijón. En esta ciudad a la que él mismo llama "ciudad vampira", el cantautor asturiano reunió a miles de personas que respondieron enérgicamente a su poesía musical y sus mensajes de lucha social.
Aunque la Semana Grande comenzó oficialmente el viernes con el pregón, la Plaza Mayor de Gijón lleva días vibrando con pequeñas joyas musicales y actuaciones especiales, y el concierto de Nacho Vegas fue quizá la cita más esperada hasta ahora. Durante más de dos horas, los asistentes corearon temas de su último trabajo, "Vidas semipreciosas", junto a éxitos que han marcado su carrera.
Lejos de una simple actuación, Vegas convirtió el escenario en un espacio de reivindicación. Desde su defensa de la lengua asturiana, pasando por críticas abiertas al capitalismo, hasta el apoyo a causas como Palestina, el músico ligó su repertorio a un firme activismo político. Durante el show, se exhibió una gran bandera con el lema "Puxa Palestina llibre", visible tras el telón del escenario, y se rindió homenaje a colectivos como "les Seis de la Suiza" y "los Seis de Zaragoza".
Un momento especialmente emotivo fue la invitación al Sindicato de Inquilinos e Inquilinas de Asturias para subir al escenario. El sindicato exhibió una pancarta contra las presiones que ejercen las empresas de desokupación en la ciudad, animando al público a unirse a la lucha contra el capitalismo y el fascismo. Esta llamada a la solidaridad social fue el núcleo de una actuación que combinó música folk, poesía y pop-rock sinfónico.
En cuanto al repertorio, destacan las interpretaciones de canciones de su disco más reciente, como "Tiempos de lobos", "Mi pequeña bestia", "Alivio" y "Fíu". Este último tema es una dedicatoria a su madre, Cristina Vegas, y reconoce el esfuerzo familiar en un contexto marcado por ideales políticos de izquierdas y antifascismo. No faltaron tampoco sus composiciones más emblemáticas, entre ellas "La gran broma final", "Los asombros" y "El hombre que casi conoció a Michi Panero".
El sonido del concierto fue potente y envolvente durante las canciones, aunque algunos mensajes que Nacho Vegas compartió entre temas se perdieron ligeramente debido al volumen del sonido. Al comienzo, el artista valoró la presencia de público local y de visitantes, expresando su agradecimiento: "A los de aquí y a los de fuera, que somos xente acoyedora, préstame ver a tantos aquí".
Antes de despedirse, el cantautor presentó a su banda y al Coro Antifascista Al Altu la Lleva, que acompañó con su voz el espíritu de las canciones y el compromiso político que impregna su música. La actuación concluyó con un mensaje simbólico, evocando estacas de nogal y radiales, herramientas imaginarias para "exterminar a todos los vampiros de Gijón", en alusión a las problemáticas que afectan a la ciudad y a la inspiración para sus letras.
Este concierto refleja no solo el reconocimiento artístico de Nacho Vegas como músico de referencia en Asturias y más allá, sino también su compromiso por transformar la realidad social a través de su música y presencia pública. La Semana Grande, con eventos como este, sigue posicionándose como un espacio para la cultura que dialoga con la sociedad y sus desafíos.
Para consultar la programación oficial y futuras citas culturales, se puede visitar el portal del Ayuntamiento de Gijón. Además, detalles sobre el Sindicato de Inquilinos e Inquilinas de Asturias se encuentran en su web oficial, donde se explica su actividad y campañas contra las prácticas abusivas de desokupación.