Las obras de modernización en los túneles de la autopista del Huerna (AP-66) – que enlaza Asturias y León – han sufrido un retraso que las llevará más allá del calendario inicial. El proyecto previsto para concluir en agosto de 2026 ahora se extenderá hasta finales de año, afectando tanto a la circulación como a la financiación del proyecto.
Entre el 1 de julio y finales de noviembre, los túneles del Negrón operarán con una única calzada abierta, en ambos sentidos y con un límite de velocidad de 50 km/h. Este cambio implica que el paso que normalmente se hace en dos minutos a 120 km/h se demore cinco minutos, provocando importantes molestias para los usuarios habituales.
Además, durante los días laborables continuarán existiendo cortes de carril en otras zonas de la infraestructura, lo que mantendrá las dificultades en el tránsito por la AP-66.
Este desfase también tiene consecuencias económicas. La obra está parcialmente financiada por fondos europeos Next Generation, cuyo plazo de elegibilidad ha concluido el 30 de junio. Por este motivo, el Ministerio de Transportes tendrá que asumir el 25% del coste total de la obra, que estaba previsto financiar mediante esta ayuda.
Tras noviembre, la intención es que la construcción se centre en las galerías de conexión que empezaron a perforar entre los dos tubos del Negrón. Esta fase permitirá reducir las afecciones al tráfico, ya que los trabajos se podrán gestionar con menos impacto sobre la circulación.
El retraso en este proyecto de mejora de los túneles del Huerna afecta no solo a la movilidad entre Asturias y León, sino también a la gestión financiera de infraestructuras estratégicas para la conectividad regional. La autopista del Huerna es una vía esencial para el transporte de personas y mercancías en el norte de España, y las obras buscan mejorar la seguridad y eficiencia de un tramo que lleva décadas en funcionamiento.
Según los datos del Ministerio de Transportes, el coste y la planificación de este tipo de proyectos dependen en buena medida del apoyo europeo, por lo que el cierre del periodo de financiación Next Generation plantea un desafío para la finalización efectiva de la modernización.
El impacto en la circulación y en los presupuestos añade presión a los responsables de las obras, quienes deben avanzar manteniendo la seguridad y buscando minimizar el impacto en los usuarios.
Para conocer más detalles sobre los fondos Next Generation y sus requisitos, se puede consultar la información oficial en la página del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
Las autoridades regionales y el Gobierno central han expresado su compromiso por culminar las obras en el menor tiempo posible, reconociendo que la mejora de los túneles es vital para la economía y la conectividad de Asturias con el resto de España.
El seguimiento de estos trabajos y su repercusión en la circulación será clave en los próximos meses, especialmente en un eje tan fundamental como la AP-66, que conecta directamente zonas industriales y comerciales de ambos territorios.