Cada verano, la pequeña localidad asturiana de Llagüezos, en el concejo de Lena, se convierte en el escenario de una tradición que se remonta décadas atrás: la fiesta del cordero a la estaca. La edición de 2026, celebrada el 5 de julio, reunió a cientos de vecinos y visitantes en el prau de Llagüezos para degustar este plato emblemático, servidas un total de 800 raciones bajo la organización y bendición de la Cofradía del Corderu de Lena.
Este encuentro gastronómico, más allá de ser una fiesta local, es un homenaje a la cultura pastoril y gastronómica de Asturias, donde el corderu a la estaca es todo un símbolo identitario. La técnica, que consiste en asar el cordero entero clavado en una vara de madera sobre fuego lento, requiere destreza y paciencia para conseguir una carne jugosa y sabrosa con piel crujiente.
Durante la jornada, tuvo lugar la tercera edición del concurso de asadores, donde José Alberto Espinedo fue reconocido como el mejor en la destreza y sabor, un galardón que suma a la leyenda culinaria del evento. Destacó también la participación de Cristian Fernández, un joven de 31 años originario de Lena y el asador más joven del concurso, señalando la importancia del relevo generacional para preservar esta tradición.
En el contexto actual de cambio climático y olas de calor, la organización tuvo que implementar medidas de seguridad extraordinarias. Debido a las altas temperaturas registradas y el riesgo grave de incendios en el entorno rural, se dispusieron extintores y una cuba de agua para prevenir cualquier incidente durante la celebración. Este protocolo refleja la responsabilidad de los organizadores por cuidar tanto la tradición como el patrimonio natural.
El corderu a la estaca, además de ser una delicia culinaria, es una expresión cultural y social que fomenta la unión en el ámbito rural asturiano. Eventos similares se celebran en otras zonas de Asturias, como en Quirós, donde también se rinde homenaje a la ganadería local mediante festivales y concursos. El papel de la Cofradía del Corderu de Lena es fundamental, ya que promueve la protección y difusión de esta tradición desde sus inicios.
Asturias es una región con una arraigada cultura ganadera y gastronómica, donde el cordero es un producto estrella. La carne de corderu autóctono goza de reconocimiento por su calidad y sabor, lo que contribuye al turismo rural y a la economía local. En los últimos años, las casas rurales y restaurantes en Lena han visto un crecimiento en visitantes atraídos por pruebas de producto locales como esta.
Además, corderu a la estaca ayuda a mantener vivas técnicas ancestrales de cocina que desarrollan un vínculo con la naturaleza y las tradiciones pastoriles. En un mundo globalizado, mantener estas festividades permite conservar la identidad asturiana y atraer a nuevos públicos para que conozcan y valoren estas raíces.
En resumen, la fiesta del corderu a la estaca en Llagüezos no solo fue una jornada para disfrutar de una comida típica, sino un acto de conservación cultural, social y medioambiental. El reconocimiento a los mejores asadores, la atención al relevo generacional y las medidas de seguridad adoptadas son claves para que esta tradición siga viva en los próximos años.
Para más información, se puede consultar la web oficial de la Cofradía del Corderu de Lena o el portal turístico del concejo de Lena.