La banca española busca reactivar la línea de avales destinada a facilitar la compra de la primera vivienda, dirigida principalmente a jóvenes y familias con hijos. Este impulso llega después de que, en dos años, apenas se hayan firmado 10.453 operaciones, una cifra muy lejana a las 50.000 previstas por el Gobierno inicialmente.
El plan, gestionado a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y con una dotación total de 2.500 millones de euros, fue prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2027. Sin embargo, las condiciones originales dificultaron su éxito, en especial por la desigualdad en los precios inmobiliarios según las distintas provincias del país.
El presidente Pedro Sánchez anunció esta iniciativa en mayo de 2023, justo antes de las elecciones municipales y autonómicas. Ya en febrero de 2024, el Consejo de Ministros ajustó los requisitos para hacer más accesible el acceso a los avales. Al principio, la lentitud del proceso de adhesión por parte de las entidades bancarias retrasó considerablemente la formalización de operaciones, que no se iniciaron hasta septiembre del mismo año.
El entonces presidente del ICO, Manuel Illueca, reconoció en marzo de 2025 que la línea apenas estaba llegando a territorios con precios elevados y rentas más altas. Ante las demandas del sector bancario, el Gobierno anunció en junio de 2026 una revisión de los límites de renta para el acceso, ajustándolos según la realidad económica provincial.
Por ejemplo, en provincias con mayor dificultad para acceder a vivienda, el límite de ingresos para solicitar el aval se eleva hasta 63.000 euros brutos anuales, frente a los 37.800 euros establecidos de forma general. En territorios como Las Palmas, Navarra y Valencia, el umbral ronda los 46.200 euros, mientras que en Madrid, Barcelona o Baleares puede alcanzar los 63.000 euros.
Los ingresos de ambos compradores deben ajustarse a estos límites si la vivienda se adquiere de forma conjunta. Además, en el caso de familias con menores, el límite de renta aumenta en función del número de hijos, tomando como referencia el IPREM, y se aplica un 70% adicional para familias monoparentales. También se incrementó el límite de patrimonio neto de 100.000 a 150.000 euros.
La línea de avales está diseñada para apoyar a jóvenes hasta 35 años y a familias con hijos que cuentan con solvencia financiera pero carecen del ahorro necesario para afrontar la compra. El aval facilita que la hipoteca cubra hasta el 20% del precio de la vivienda, porcentaje que sube al 25% en caso de que la propiedad tenga una calificación energética D o superior.
Datos del Ministerio de Economía señalan que, al cierre de 2025, 7.503 de las 10.453 operaciones avaladas correspondían a jóvenes y 2.950 a familias con menores a su cargo. Esta reorientación y ampliación de los límites buscan mejorar la penetración de esta línea y ayudar a superar las barreras para acceder a la vivienda, un problema creciente especialmente en las grandes ciudades y zonas con precios elevados.
Para ampliar información sobre la línea de avales y sus condiciones, el Instituto de Crédito Oficial ofrece detalles y asesoramiento en su sitio oficial. Asimismo, el Ministerio de Economía publica datos actualizados sobre los avances de esta iniciativa en su web.
El éxito de esta medida dependerá, en parte, de la colaboración activa de las entidades financieras y del ajuste continuo de los requisitos para responder a la heterogeneidad del mercado inmobiliario español. El acceso a la vivienda sigue siendo un reto crucial para los jóvenes y las familias, por lo que estas líneas de ayuda pública buscan contribuir a mejorar su situación y facilitar el primer paso en la propiedad inmobiliaria.