El Ayuntamiento de Gijón ha anunciado una medida contundente para controlar el uso de patinetes eléctricos en la ciudad. A partir del 1 de junio de 2026, estos vehículos quedarán prohibidos en la mayor parte de las calles del centro urbano. Los responsables municipales han justificado esta decisión para garantizar la seguridad de los peatones, ante la persistencia de comportamientos irresponsables por parte de algunos conductores de estos dispositivos.
Pelayo Barcia, concejal de Tráfico, y Nuria Bravo, concejala de Seguridad Ciudadana, explicaron que la iniciativa se debe a «los reiterados incumplimientos» de la normativa vigente, que han generado situaciones de riesgo frecuentes en las zonas de más tránsito peatonal. Con esta nueva regulación, el acceso estará vetado para los patinetes eléctricos en una amplia área definida, que incluye las calles más transitadas del centro de Gijón.
Esta medida surge en un contexto en el que el uso de patinetes eléctricos se ha multiplicado en las ciudades españolas, ofreciendo una alternativa de movilidad sostenible, pero también provocando desafíos en la convivencia con peatones y otros usuarios de la vía pública. Según datos recopilados por el Ayuntamiento, las incidencias relacionadas con patinetes han crecido en el último año, destacando atropellos leves y conflictos en aceras y pasos peatonales.
Además, el marco legal estatal regula el uso de estos vehículos de movilidad personal (VMP), estableciendo límites de velocidad y zonas autorizadas para su circulación. A nivel local, muchos municipios están adaptando sus ordenanzas para equilibrar el fomento de la movilidad sostenible con la seguridad vial. Gijón, en este sentido, opta por una medida restrictiva para las calles céntricas más concurridas.
Desde la aprobación del reglamento general de VMP en España, entrado en vigor en 2024, los usuarios deben respetar requisitos específicos, como no circular por aceras y utilizar casco en ciertos casos. Sin embargo, el incumplimiento ha sido extendido en varias ciudades, generando debates sobre la eficacia de las normativas y la necesidad de mayor control.
Para complementar la prohibición, el Ayuntamiento gijonés ha anunciado campañas informativas y el refuerzo de la vigilancia policial para garantizar el cumplimiento. Se espera que estas acciones contribuyan a reducir los riesgos y mejorar la convivencia entre peatones y usuarios de nuevos medios de transporte urbano.
En otras ciudades españolas, como Madrid o Barcelona, se han adoptado medidas similares, limitando el uso de patinetes eléctricos en zonas peatonales o en calles con alta densidad de tráfico. Estas decisiones reflejan una tendencia hacia regulaciones más estrictas para abordar los problemas de seguridad asociados. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Madrid implementó en 2025 un plan integral de ordenación para VMP que incluye zonas específicas y sanciones a infractores.
La industria de la movilidad eléctrica muestra una evolución rápida, y el Ayuntamiento de Gijón buscará ahora compatibilizar la innovación con la protección ciudadana. Según expertos consultados, la clave está en diseñar infraestructuras adecuadas, fomentar el uso responsable y aplicar controles efectivos, para que los patinetes eléctricos puedan convivir sin generar conflictos en el espacio público.
Finalmente, la regulación de Gijón también ha despertado opiniones encontradas entre usuarios y comerciantes del centro, donde algunos valoran la mejora en la seguridad, mientras otros temen una limitación en la accesibilidad y atractivo de la zona. El debate sobre la integración de estos nuevos medios de transporte en la ciudad continúa abierto, con la mirada puesta en la experiencia de estas primeras medidas.
Para más información sobre la normativa y medidas en vigor en Gijón, los interesados pueden consultar el sitio oficial del Ayuntamiento de Gijón en www.gijon.es, donde se detallan los mapas afectados y recomendaciones para conductores y peatones.
También es recomendable revisar el real decreto estatal sobre vehículos de movilidad personal disponible en la web del Ministerio del Interior para conocer las reglas generales aplicadas en toda España.
Este paso de Gijón se enmarca en una dinámica nacional que busca regular el crecimiento acelerado de nuevos medios de transporte, asegurando un uso responsable y seguro que priorice la convivencia en el espacio urbano.