Gijón se convertirá en la ciudad española con la regulación más severa para los vehículos de movilidad personal (VMP), como los patinetes eléctricos, a partir del próximo lunes. Ningún municipio a nivel nacional había implementado antes unas limitaciones tan amplias para intentar reducir el número de infracciones cometidas por los usuarios de estos dispositivos.
La restricción, que afecta a la mayoría de las calles del centro urbano, se materializará mediante la instalación de una nueva señal de tráfico diseñada por la Dirección General de Tráfico (DGT). Esta señal ha sido utilizada en algunos lugares de Andalucía y Cataluña durante el último año, pero habitualmente para limitar el paso en zonas específicas y no para abarcar áreas tan extensas como en Gijón.
El objetivo de esta medida es controlar y limitar el uso de patinetes eléctricos en espacios peatonales y calles con alta densidad de tráfico, donde la convivencia entre vehículos, peatones y usuarios de VMP ha generado problemas de seguridad y molestias ciudadanas. La DGT ha desarrollado esta señal recientemente con la intención de flexibilizar o restringir el acceso según las características urbanísticas de cada ciudad.
El Ayuntamiento de Gijón ha justificado esta normativa como una acción necesaria para poner freno a las numerosas infracciones y riesgos que han proliferado debido al crecimiento exponencial del uso de patinetes eléctricos en los últimos años. Según la administración local, la convivencia se ha vuelto insostenible en gran parte del casco histórico y las zonas comerciales, donde la alta concentración de peatones incrementa el potencial de accidentes.
Esta decisión ha generado un intenso debate tanto entre representantes políticos como en la ciudadanía. Algunos sectores apoyan la iniciativa, considerándola una respuesta adecuada para mejorar la seguridad vial y la calidad de vida en el centro urbano. Sin embargo, otros critican que las restricciones sean demasiado severas y podrían perjudicar la movilidad sostenible o dificultar el desplazamiento a quienes usan estos vehículos como medio habitual.
Además, desde organizaciones vinculadas al uso de VMP se han apuntado alternativas menos restrictivas que fomenten el cumplimiento de las normas de circulación en lugar de prohibir el acceso de forma generalizada. Por ahora, la medida se mantendrá como un experimento pionero en el país para controlar esta modalidad de transporte.
La implementación de la señalización y el control del cumplimiento estarán a cargo del área municipal de tráfico, que ya ha anunciado campañas informativas para que los usuarios conozcan las nuevas limitaciones. También se prevé la colaboración con la Policía Local para sancionar las infracciones en caso necesario.
Desde la DGT se subraya que esta regulación puede servir de modelo para otras ciudades que enfrentan problemas similares con los patinetes eléctricos, aunque la normativa estatal mantiene cierta flexibilidad para que cada ayuntamiento adapte las restricciones a su realidad urbana.
Con esta iniciativa, Gijón se sitúa a la vanguardia de las ciudades que buscan compatibilizar el auge de los vehículos eléctricos personales con la seguridad vial y la convivencia en espacios públicos, marcando un precedente sobre cómo gestionar esta nueva forma de movilidad en entornos urbanos.
Para seguir el desarrollo de esta regulación y las reacciones que genere, puedes consultar las actualizaciones oficiales en el sitio web del Ayuntamiento de Gijón y las directrices de la Dirección General de Tráfico.