La Campa Torres, el yacimiento arqueológico clave de Gijón, sigue ofreciendo sorpresas que enriquecen el conocimiento sobre la historia antigua de Asturias. La última excavación, concluida recientemente, ha revelado la existencia de un edificio romano con tabiques de tapial, una técnica de construcción inédita hasta el momento en esta región.
Este hallazgo ha dejado perplejos a los arqueólogos, pues hasta ahora no se había documentado en Asturias el uso de esta modalidad constructiva. El edificio hallado se levanta sobre una terraza preparada mediante un muro de piedra de aproximadamente tres metros de altura, que acondicionaba el terreno entre el castro y la Llanada. Sobre esta base se han identificado hasta tres construcciones, siendo una de ellas la de mayor tamaño descubierta en el yacimiento hasta hoy.
Además, los estudios han desvelado que el castro de Campa Torres contaba con al menos dos sistemas defensivos anteriores a la muralla y el foso visibles actualmente. Esto indica un proceso escalonado y complejo en la fortificación del asentamiento romano y prerromano, que pone de manifiesto su importancia estratégica y habitacional en la época.
La investigación está siendo liderada por un equipo de la Universidad de Oviedo, que ha combinado técnicas de excavación convencionales con modernos métodos de análisis de materiales y estratigrafía. Gracias a esto, se ha podido determinar que la estructura de tapial corresponde a un periodo de ocupación romano muy concreto, probablemente del siglo I o II d.C., época en la que la romanización avanzaba en Asturias.
El tapial, o tapia, es una técnica constructiva que utiliza tierra apisonada dentro de encofrados de madera, proporcionando unos muros resistentes y térmicos. Su uso en la Campa Torres indica no solo la introducción de técnicas romanas en la región, sino también un nivel de sofisticación constructiva hasta ahora desconocido en esta parte del norte de España.
El contexto histórico en el que se inscribe este descubrimiento es muy relevante. La Campa Torres fue un asentamiento que evolucionó desde un castro indígena prerromano hasta convertirse en un complejo fortificado con estructuras romanas. Esta transformación refleja la integración paulatina de Asturias en el Imperio Romano y los cambios culturales, sociales y arquitectónicos asociados.
Las defensas más antiguas encontradas anteriormente en el yacimiento datan de época prerromana, pero la confirmación de dos sistemas defensivos anteriores a la muralla actual modifica la cronología y complejidad del sitio. Cada línea defensiva representa un momento histórico distinto, ofreciendo un registro excepcional de la evolución militar y urbana del enclave.
El muro de piedra en la ladera, que forma una terraza, también es destacable por su función urbanística y defensiva. Servía para crear una plataforma estable para la construcción en un terreno escarpado, además de dificultar el acceso de posibles atacantes, un sistema que se documenta en algunas ciudades romanas pero no en Asturias hasta ahora.
Esta campaña ha sido la mayor en años en Campa Torres y ha contado con la colaboración de entidades públicas y privadas. La difusión de los resultados se espera que impulse el valor patrimonial del yacimiento y fomente la investigación arqueológica en la región.
La repercusión del hallazgo también afecta al turismo cultural de Gijón, que podría beneficiarse de una mayor atracción hacia el patrimonio romano y prerromano. La conservación y exhibición de estos restos permitirán a visitantes y vecinos entender mejor la historia antigua de Asturias dentro del contexto del Imperio Romano.
Este descubrimiento abre nuevas vías de investigación sobre la romanización en el norte peninsular y demuestra que Campa Torres sigue siendo un enclave fundamental para el estudio de la arqueología asturiana. Próximamente, se avanzará en la documentación y consolidación de las estructuras encontradas para asegurar su preservación y accesibilidad pública.
Según los datos ofrecidos por la Universidad de Oviedo y los responsables de la campaña, las excavaciones continuarán en las próximas temporadas para ampliar los conocimientos sobre la cronología del yacimiento y la función exacta de los edificios de tapial.
El hallazgo se suma a otros descubrimientos recientes en Asturias que están reconfigurando el mapa arqueológico regional y haciendo visible la complejidad del pasado antiguo más allá de los focos clásicos como Lugo o Mérida.
La Campa Torres, con su nuevo edificio romano, sus sistemas defensivos previos y las terrazas artificiales, se posiciona ahora como un punto de referencia para entender cómo las comunidades locales interactuaron con la cultura romana y adaptaron sus técnicas constructivas y estratégicas en un paisaje difícil.
Para más detalles, se puede consultar el informe preliminar publicado por la Universidad de Oviedo y los datos de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, que apoyan el proyecto arqueológico.
Este tipo de campañas arqueológicas, que combinan rigor científico y técnicas punteras, resultan esenciales para reconstruir el pasado con precisión y acercar esta herencia a un público amplio y joven, interesado en su historia y en descubrir las raíces de su territorio.
La expectación creada por este edificio romano y las defensas originales será sin duda un motor para nuevas iniciativas en la protección y estudio del patrimonio asturiano en los próximos años.