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Cuándo es obligatorio que un perro lleve bozal en España

La legislación española obliga a ciertos perros a usar bozal en espacios públicos, pero también puede exigirse en otras situaciones por razones de seguridad.

Por Redacción El Diario Joven·viernes, 12 de junio de 2026·4 min lectura·3 vistas
Ilustración: Cuándo es obligatorio que un perro lleve bozal en España · El Diario Joven

El uso del bozal para perros es una cuestión que sigue generando dudas entre los propietarios en España. La entrada en vigor de la Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales ha traído cambios significativos en la normativa sobre animales de compañía, pero las obligaciones respecto a cuándo es necesario que los perros lleven bozal siguen estando muy presentes en la calle y en la ley.

Obligación para razas potencialmente peligrosas

La normativa principal que regula el uso obligatorio de bozal para los denominados perros potencialmente peligrosos no ha sido derogada por la nueva ley. Según el Ministerio de Derechos Sociales, sigue vigente la Ley 50/1999 junto con el Real Decreto 287/2002, que recogen los requisitos para la tenencia de animales potencialmente peligrosos, hasta que se promulgue una nueva regulación específica.

Las razas incluidas en esta categoría —como Pit Bull Terrier, Rottweiler, American Staffordshire Terrier, Staffordshire Bull Terrier, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Tosa Inu o Akita Inu— deben llevar bozal homologado y correa corta cuando circulan por espacios públicos. Esta obligación también puede aplicarse a perros mestizos con ciertas características de fortaleza física, independientemente de la raza, si cumplen con los criterios establecidos en las normas.

Además del bozal y la correa, estos perros solo pueden ser paseados por personas con una licencia administrativa específica y un seguro de responsabilidad civil.

Normas adicionales por comunidades y circunstancias concretas

La legislación nacional sienta la base pero no agota la materia. Algunas comunidades autónomas y ayuntamientos en España imponen requisitos adicionales sobre el uso del bozal si consideran que un animal representa un riesgo. Por ejemplo, pueden exigir el uso de bozal en perros que hayan protagonizado incidentes agresivos o por recomendación veterinaria, incluso si no pertenecen oficialmente a las razas potencialmente peligrosas.

La Ley de Bienestar Animal en su artículo 30 exige, además, que los propietarios adopten todas las medidas necesarias para prevenir daños o riesgos a terceras personas, animales y bienes. Esto abre la puerta a que las autoridades puedan requerir el uso de bozal en casos particulares si hay riesgos fundados para la seguridad.

Consejos de expertos sobre el uso del bozal

Organizaciones internacionales y nacionales, como la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA), insisten en que el bozal nunca debe usarse como castigo. Es fundamental que este accesorio se perciba como una herramienta de seguridad, tanto para el animal como para las personas de su entorno.

De hecho, los veterinarios y etólogos destacan que acostumbrar al perro de manera positiva al uso del bozal es clave para evitar el estrés y la ansiedad. Los modelos de tipo cesta son los más recomendados, ya que permiten que el animal jadee, beba agua e incluso reciba premios, asegurando su bienestar durante uso prolongado.

Hay consenso sobre la importancia de iniciar la habituación al bozal desde cachorro si se prevé que el perro deba llevarlo en el futuro, ya sea por obligación legal, viajes en transporte público o visitas al veterinario, según recomienda la Real Sociedad Canina de España. Colocar el bozal únicamente en situaciones desagradables puede generar desconfianza y miedo en el animal.

Salud y bienestar animal: riesgos del estrés

Varios estudios publicados en revistas como *Frontiers in Veterinary Science* han relacionado el estrés crónico en perros con problemas de comportamiento y de salud. Por eso, los especialistas recomendan que el bozal no se perciba solo como una imposición, sino como una protección válida cuando su uso es necesario y siempre bajo una correcta adaptación. Utilizar técnicas de refuerzo positivo y elegir un bozal adecuado a las características físicas y al tipo de actividad que realice el animal son pasos fundamentales.

Perspectiva legal y recomendaciones

La nueva Ley de Bienestar Animal ha reforzado de forma notable las obligaciones vinculadas a la tenencia responsable y la protección de los animales. Pero, en lo relativo al bozal, la situación legal no ha variado tanto: los perros clasificados como potencialmente peligrosos siguen obligados a llevarlo siempre que estén en espacios públicos, y las autoridades pueden exigirlo a cualquier perro en situaciones concretas de riesgo.

En definitiva, conviene que los propietarios conozcan tanto la legislación nacional como las posibles ordenanzas específicas de su municipio o comunidad autónoma. Además, es recomendable consultar con un veterinario o etólogo para asegurarse de que la elección y la habituación al bozal se efectúan correctamente, garantizando el bienestar del animal y la seguridad de todos.

Para más información, puede consultarse la web del Ministerio de Derechos Sociales o acudir a la Ley 7/2023 en el BOE.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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