El Ayuntamiento de Corvera ha completado la puesta en marcha de una nueva isla de contenedores de reciclaje bajo tierra en la zona de San Pelayo, dentro de la parroquia de Trasona. La obra, que ha requerido un desembolso de 24.000 euros con cargo a las arcas municipales, forma parte de un plan más amplio del consistorio asturiano para modernizar la recogida de residuos y mejorar las condiciones estéticas e higiénicas de sus núcleos urbanos.
El proyecto ha consistido en retirar los antiguos contenedores que ocupaban espacio en la vía pública y reemplazarlos por depósitos enterrados con una capacidad individual de 3.000 litros. Se trata de un modelo cada vez más habitual en municipios de toda España, que permite mantener la funcionalidad del servicio de recogida selectiva sin el impacto visual y los problemas de salubridad que a menudo generan los contenedores convencionales situados a pie de calle.
Cómo se ha ejecutado la obra
Los trabajos realizados en San Pelayo han abarcado varias fases. En primer lugar, se procedió a la demolición del pavimento existente en la zona designada para albergar los nuevos depósitos. A continuación, se llevó a cabo la excavación necesaria y se construyó una solera de hormigón armado que sirve como base estructural para los contenedores subterráneos. Tras colocar los depósitos en su posición definitiva, los operarios realizaron el relleno perimetral y finalizaron con la reposición de la superficie y la urbanización del entorno, de forma que la zona quedara integrada con el resto del espacio público circundante.
Este tipo de intervención, aunque pueda parecer sencilla desde fuera, implica una planificación técnica considerable. La profundidad de la excavación, la resistencia del firme que debe soportar el tránsito de vehículos pesados de recogida y la correcta impermeabilización de los depósitos son factores que condicionan tanto el coste como la durabilidad de la instalación. Los 24.000 euros invertidos cubren la totalidad de estos trabajos, según ha confirmado el Ayuntamiento de Corvera.
Una decisión consensuada con el vecindario
El alcalde de Corvera, Iván Fernández, ha subrayado que esta actuación responde a un compromiso adquirido directamente con los residentes de la zona. El regidor ha destacado que la opinión de quienes conviven a diario con las infraestructuras municipales resulta clave a la hora de definir prioridades. En sus palabras, los vecinos "son quienes mejor conocen las necesidades de su entorno", y por ello el consistorio optó por escuchar primero y actuar después.
Esta filosofía de gobernanza participativa no es exclusiva de Corvera. Cada vez más ayuntamientos asturianos apuestan por abrir canales de diálogo con la ciudadanía antes de acometer reformas urbanísticas, especialmente cuando afectan a elementos tan cotidianos como los puntos de depósito de residuos. El malestar vecinal por contenedores desbordados, malos olores o presencia de plagas ha sido históricamente una de las quejas más recurrentes en los registros municipales de todo el Principado de Asturias.
Beneficios del soterramiento de contenedores
Desde el punto de vista medioambiental y urbanístico, el soterramiento de contenedores ofrece ventajas claras. Al quedar ocultos bajo el nivel del suelo, los depósitos eliminan el impacto visual que generan los contenedores tradicionales, liberan espacio en las aceras y reducen significativamente la dispersión de olores y la acumulación de suciedad en su perímetro. Además, al dificultar el acceso a animales y limitar la exposición a las inclemencias meteorológicas, estos sistemas contribuyen a mantener unas condiciones higiénicas más estables.
Para los usuarios, el funcionamiento es prácticamente idéntico al de los contenedores convencionales: basta con introducir los residuos a través de una boca situada a nivel de calle, diferenciada por colores según la fracción de reciclaje correspondiente. La recogida, sin embargo, requiere vehículos dotados de grúa capaces de extraer los depósitos desde su posición subterránea, lo que implica una adaptación logística por parte del servicio de recogida.
Trasona, dentro de una estrategia municipal más amplia
El consistorio corverano enmarca esta intervención en una estrategia global de mejora de los servicios urbanos en Trasona. No se trata de una acción aislada, sino de un paso más dentro de un plan que busca hacer del municipio un espacio más ordenado, accesible y comprometido con la sostenibilidad. El objetivo declarado es doble: por un lado, facilitar y fomentar la recogida selectiva entre la población; por otro, elevar la calidad de vida en los barrios mediante intervenciones que cuiden la imagen urbana.
Corvera, con algo más de 15.000 habitantes, se suma así a la lista de municipios asturianos que han apostado en los últimos años por el soterramiento progresivo de sus puntos de recogida de residuos. Localidades como Gijón, Oviedo o Avilés llevan tiempo incorporando este tipo de infraestructuras en sus planes urbanísticos, aunque los municipios de menor tamaño avanzan a un ritmo distinto debido a las limitaciones presupuestarias.
El caso de San Pelayo demuestra que, con inversiones relativamente modestas, es posible introducir mejoras tangibles en la vida diaria de los vecinos. Los 24.000 euros destinados a esta isla soterrada representan una apuesta concreta por un modelo de gestión de residuos más moderno y menos invasivo, alineado con las directrices europeas que promueven tanto el reciclaje como la integración de las infraestructuras de servicio público en el paisaje urbano.