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Vivo, la joya de Telefónica en Brasil

La filial brasileña ya representa el 28% de los ingresos del grupo y lidera el mercado móvil con más de 103 millones de accesos

Por Carlos García·lunes, 20 de abril de 2026Actualizado hace 42 min·4 min lectura·16 vistas
Ilustración: Vivo, la joya de Telefónica en Brasil · El Diario Joven

Mientras Telefónica desmontaba su presencia en siete países latinoamericanos a lo largo del último año, Brasil iba en dirección contraria. La filial brasileña del grupo, conocida como Vivo, consolidó en 2025 su posición como el motor más fiable de la compañía: generó beneficios superiores a los 1.000 millones de euros, creció un 6,7% en ingresos y un 11,4% en flujo de caja libre, superando en ambos casos las previsiones del mercado. Todo eso en un año en el que el grupo en su conjunto registró pérdidas de 4.318 millones de euros, lastrado por las desinversiones y un nuevo ERE a gran escala.

Vivo ya representa el 28% de los ingresos totales de Telefónica, solo por detrás de España, que acapara el 36%. Hace apenas cinco años, en 2021, la filial brasileña suponía únicamente el 16% del total. El salto ha sido constante: siete puntos ganados hasta 2024 y otros cinco en el último ejercicio. La estrategia de retribuir al accionista también resulta llamativa: el pay-out de Vivo en 2025 fue del 103,4% del resultado neto, y la empresa se ha comprometido a mantener el 100% de forma sostenida.

El negocio del móvil, dominado con claridad

En el mercado de telecomunicaciones tradicional de Brasil, un país de 213 millones de habitantes, la estructura competitiva lleva años sin grandes cambios. Vivo lidera el segmento de telefonía móvil de pospago con un 40,2% de cuota y 70,8 millones de accesos, seguida por Claro (33,3%) y Tim (18,5%). En prepago, la empresa suma otros 32,2 millones de accesos. En total, Vivo supera los 103 millones de accesos móviles en el país. La tasa de cancelación de clientes, conocida en el sector como churn, se sitúa en el 1%, mínimo histórico para la compañía.

Esta posición dominante no es nueva, pero sí se ha consolidado con inversiones sostenidas. En 2025, Vivo destinó más de 1.500 millones de euros a capex, una cifra que refleja la apuesta a largo plazo del grupo en el mercado brasileño. Telefónica se define a sí misma como el mayor inversor europeo en Brasil, con unos 90.000 millones de euros acumulados sobre el terreno según sus propios datos.

La fibra, el gran campo de batalla

Si en móvil el liderazgo está asentado, en fibra el margen de crecimiento es mucho mayor y ahí es donde Vivo está poniendo más energía. Con una cuota del 19% en este segmento, la empresa ya conecta 7,8 millones de hogares y empresas, un 12% más que en 2024. El siguiente competidor en fibra es Nio, con apenas un 7,9% del mercado, por delante de Claro (6,8%) y Tim (2,1%).

El objetivo declarado es alcanzar los 45 millones de hogares con acceso a fibra sobre un universo potencial de 90 millones en todo el país, aunque las dificultades geográficas del norte de Brasil complican la expansión en esas zonas. El ritmo actual de despliegue ronda los 2 a 2,5 millones de nuevos hogares pasados por año. De los clientes ya conectados, el 43,2% ha contratado el paquete Vivo Total, que agrupa varios servicios, un 40% más que el año anterior.

Para acelerar en este segmento, Vivo también busca adquisiciones. El verano pasado completó la compra del 50% de FiBrasil, una compañía de infraestructura de fibra óptica, al fondo canadiense CDPQ por 850 millones de reales, unos 131 millones de euros. La dirección ha dejado claro que seguirá atenta a oportunidades similares, aunque con criterio: el foco está en operadoras con entre el 1% y el 6% de cuota en fibra que permitan ganar escala sin deteriorar la rentabilidad.

Más allá de la conectividad: servicios digitales y tiendas propias

Vivo no limita su modelo de negocio a la venta de líneas de móvil o conexiones de fibra. Los llamados servicios digitales, que incluyen soluciones de entretenimiento, fintech y salud para particulares, así como almacenamiento en la nube, internet de las cosas y ciberseguridad para empresas, ya generan 1.200 millones de euros en ingresos anuales, equivalentes al 12,1% de la facturación total.

A esto se suma una apuesta comercial más heterodoxa: la creación de marcas propias de dispositivos y accesorios, la premium OVVI y la más accesible i2GO, que se venden en las 1.800 tiendas físicas de Vivo repartidas por el país. En esos locales no solo se comercializan productos tecnológicos, sino también televisores, altavoces o artículos de consumo cotidiano. Entre 2023 y 2025, esta línea de negocio creció un 24% en ingresos.

En el plano del patrocinio y la imagen de marca, Vivo tiene acuerdos en música, cultura y deporte, entre ellos con el futbolista Vinícius Junior. Con el Mundial de Fútbol de 2026 en el horizonte, la empresa espera sacar partido adicional a esa visibilidad. La tercera marca más reconocida de Brasil, según datos de la propia compañía, tiene margen para seguir creciendo en un mercado que, pese a su tamaño, aún presenta bolsas importantes de expansión.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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