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Vivo, la filial que puede superar a Telefónica España

La operadora brasileña crece a un ritmo del 7,4% anual y ya representa el 28% de los ingresos del grupo español.

Por Carlos García·lunes, 20 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Vivo, la filial que puede superar a Telefónica España · El Diario Joven

Cuando se habla de Telefónica, la conversación suele centrarse en España. Pero hay otra pieza fundamental en el tablero del grupo: Vivo, su filial brasileña, que está creciendo a un ritmo que empieza a hacer sombra a la matriz. En 2025, Vivo facturó el equivalente a unos 10.170 millones de euros, acumulando un crecimiento del 24% en los últimos tres años frente al 4% registrado por la filial española en el mismo periodo. Si se mantiene esta tendencia, Vivo podría igualar en tamaño a Telefónica España antes de que acabe la década.

Este dinamismo responde a varias razones. Brasil es un mercado de 213 millones de habitantes aún lejos de la madurez que caracteriza al sector en Europa. Mientras en España la competencia es intensa y el margen de crecimiento estructural es limitado, en Brasil hay millones de hogares sin fibra óptica y zonas donde el 5G todavía no ha llegado. Eso convierte a Vivo en una compañía con un horizonte de expansión que pocas telecos en el mundo pueden permitirse.

Líder indiscutible en un mercado enorme

Vivo no solo crece: lidera con holgura. Si se toman como referencia las tres grandes operadoras brasileñas —Vivo, la mexicana Claro (del grupo América Móvil, de Carlos Slim) y la italiana TIM—, Vivo acapara cerca del 43% de los ingresos totales del sector, frente al 35% de Claro y el 22% de TIM. Una posición dominante que también se refleja en precio: sus tarifas son de media un 10% más caras que las de sus competidores, algo que en un mercado competitivo solo se sostiene si el producto es mejor. Y según los datos de la compañía, Vivo opera las mejores redes fija y móvil del país.

El negocio móvil sigue siendo el motor principal, con un 63% de los ingresos totales. La cobertura alcanza al 98% de la población, aunque el 5G todavía solo llega al 68%, lo que deja margen de mejora. En fibra óptica FTTH, la situación es aún más reveladora: Vivo ha cubierto 31 millones de hogares, pero Brasil tiene alrededor de 90 millones. Su consejero delegado, Christian Gebara, ha señalado que el objetivo es alcanzar al menos 45 millones de hogares cubiertos en los próximos años, a un ritmo de dos millones anuales.

A esto se suma Vivo Total, su oferta convergente de fibra y móvil, que crece a más del 50% anual y ya representa el 43% de los accesos de fibra contratados. Sin competidor real por ahora en este segmento, la propuesta fideliza clientes y aumenta el valor medio por usuario, dos métricas clave para los inversores.

El peso creciente de Brasil en el grupo

El avance de Vivo ha reconfigurado el peso relativo de cada mercado dentro de Telefónica. Brasil ha pasado de representar el 17% de los ingresos del grupo en 2020 al 28% en 2025, mientras que mercados como el alemán o el británico —donde Telefónica opera como segunda y tercera teleco respectivamente— tienen menos protagonismo estratégico.

Esta evolución también se nota en bolsa. Las acciones de Vivo (VIVT3) se han revalorizado un 55% en los últimos doce meses, llevando su capitalización bursátil a unos 22.400 millones de euros, ligeramente por encima de los 21.927 millones de euros que capitaliza la propia Telefónica matriz. El dato genera una paradoja financiera llamativa: el 77,9% que Telefónica posee de Vivo vale aproximadamente 17.450 millones de euros. Eso implica que el mercado está valorando los negocios de España, Alemania y Reino Unido en apenas 4.500 millones de euros en conjunto, una cifra que muchos analistas consideran que no refleja la suma real de sus partes.

Además, Telefónica conserva margen de maniobra: podría vender hasta un 27,8% de su participación en Vivo y quedarse aún con el control del 50,1%, obteniendo potencialmente hasta 6.230 millones de euros para financiar adquisiciones o reducir deuda en Europa.

Nuevos negocios y posible consolidación en fibra

Más allá de las telecomunicaciones tradicionales, Vivo ha construido en los últimos cinco años un ecosistema de negocios digitales que ya representa el 13% de sus ingresos totales. En el segmento residencial, ofrece servicios financieros, de salud y de entretenimiento —incluyendo acuerdos con plataformas como Netflix—. En el empresarial, apuesta por cloud, IoT y ciberseguridad, áreas con alto potencial de crecimiento en una economía latinoamericana en digitalización acelerada.

En paralelo, Vivo se perfila como un posible consolidador del mercado de fibra en Brasil. El segmento móvil ya está concentrado en tres operadores principales tras la absorción del cuarto, Oí, en 2022. Pero en fibra existe un grupo de unas diez empresas medianas con cuotas de entre el 1% y el 6% que podrían ser objetivos de compra. Vivo lidera con el 19,3% de cuota, muy por delante de Claro (6,8%) y TIM (2,1%).

Gebara ha explicado que los criterios para una adquisición son claros: red sin solapamientos relevantes con la de Vivo, calidad técnica contrastada y precio que justifique la compra frente al despliegue propio. Telefónica llegó a estudiar la compra de Desktop, pero fue finalmente Claro quien se hizo con ella al tener menos conflictos de red. Los tipos de interés brasileños —superiores al 15%— están generando presión financiera sobre operadoras medianas, lo que podría abrir oportunidades de compra a precios más razonables en los próximos meses.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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