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Vivir en Mónaco cuesta ya 40 millones de media

El precio de la obra nueva en el Principado bate récords históricos en 2025, impulsado por la nula fiscalidad y la escasez de suelo.

Por Carlos García·miércoles, 22 de abril de 2026Actualizado hace unos segundos·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Vivir en Mónaco cuesta ya 40 millones de media · El Diario Joven

Residir en Mónaco ya no es solo cuestión de riqueza. Es cuestión de riqueza extrema. Por primera vez en la historia del Principado, el precio medio de una vivienda de obra nueva ha superado los 40,8 millones de euros, según los datos publicados por el Instituto Monegasco de Estadística (IMSEE) en su último informe sobre el mercado inmobiliario. El volumen total de transacciones en 2025 se situó en 5.900 millones de euros, manteniendo el nivel récord del ejercicio anterior, pero con una composición de precios que no tiene precedentes.

La cifra no sorprende si se tiene en cuenta el ecosistema que rodea al Principado: ausencia total de impuesto sobre la renta, sobre el patrimonio, sobre las ganancias de capital y sobre la propiedad. Cuatro ceros fiscales que han convertido a este territorio de apenas dos kilómetros cuadrados en el destino preferido de aproximadamente 16.000 millonarios dentro de una población de 40.000 habitantes. La proporción es llamativa: casi uno de cada dos residentes adultos acumula una fortuna de siete cifras.

El barrio más caro del planeta

El barrio costero del Larvotto se ha convertido en el epicentro de esta escalada. Con un precio de 71.167 euros por metro cuadrado, ha roto la barrera psicológica de los 70.000 euros, una cifra que habría parecido ciencia ficción hace apenas una década. Un apartamento de 100 metros cuadrados en esa zona supera hoy los siete millones de euros, y eso sin contar garaje ni trastero. En el conjunto del Principado, el precio medio por metro cuadrado se sitúa en 57.569 euros.

Más del 54% de las ventas de obra nueva en 2025 superaron los 20 millones de euros, impulsadas en parte por proyectos residenciales de altísimo standing como Bay House, en el sector conocido como Testimonio II. El mercado de segunda mano también se movió con fuerza: las reventas crecieron un 17,5% para alcanzar los 3.200 millones de euros, con Monte-Carlo acaparando cerca del 40% de esas operaciones.

Entrar en el club: un proceso nada automático

Obtener la tarjeta de residente en Mónaco no funciona como los programas de visado dorado de otros países, donde el dinero suele ser condición suficiente. Aquí el proceso es discrecional y exige varios pasos. El aspirante debe depositar un mínimo de 500.000 euros en una entidad bancaria monegasca, aunque en la práctica los bancos suelen exigir más de un millón para emitir la carta de recomendación obligatoria. Además, debe acreditar una vivienda mediante compra o alquiler.

Pero la parte más singular es la entrevista personal ante la Sûreté Publique, la policía del Principado, donde se evalúa el perfil del candidato, sus intenciones y el origen documentado de su patrimonio. Según la firma de asesoramiento The Global Wealth, especializada en reubicación internacional y estructuración patrimonial, Mónaco es una de las opciones de residencia más exigentes y exclusivas del mundo precisamente por este filtro humano que va más allá del capital disponible.

Presencia real, no residencia de papel

Otra característica que diferencia a Mónaco de otros paraísos fiscales es la exigencia de presencia efectiva. Las autoridades monegascas no se conforman con que el residente tenga un apartamento en el Principado y aparezca por allí en verano. Verifican facturas de servicios, patrones de consumo local y otros indicadores para confirmar que la persona realmente vive allí. Para acceder a la Carte Privilège, la tarjeta de residencia de diez años, la normativa exige al menos seis meses de presencia física al año.

Este requisito convierte la residencia monegasca en un compromiso real de vida, no en un trámite administrativo. El intercambio es claro: el residente aporta capital y consumo a la economía local; el Principado ofrece a cambio paz fiscal absoluta y uno de los índices de seguridad ciudadana más altos del mundo.

Suelo agotado, precios sin techo

El informe del IMSEE revela que el 60,2% de la superficie total de Mónaco ya está ocupada por viviendas. Con el territorio físicamente agotado, el Principado lleva años ganando terreno al mar a través de proyectos de expansión como Mareterra, un nuevo barrio construido sobre el Mediterráneo que añade superficie residencial y comercial al país. La escasez estructural de suelo convierte al inmobiliario monegasco en un activo con características similares a las obras de arte o las piedras preciosas: su valor está respaldado por una oferta que, por definición, no puede crecer de forma ilimitada.

En ese contexto, los precios récord de 2025 no son una anomalía sino una consecuencia lógica. Mientras el resto de los mercados inmobiliarios europeos lidian con tipos de interés, regulación y ciclos económicos, Mónaco opera en una dimensión propia donde la demanda de los más ricos del mundo supera sistemáticamente a una oferta que nunca podrá satisfacerla del todo. Para quienes pueden permitírselo, 40 millones de euros por una vivienda nueva no es el precio de un lujo, sino el coste de entrada a una estrategia financiera con cero impuestos y lista de espera.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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