Nicolas Faller, consejero delegado de UBP Asset Management, la gestora de fondos del banco suizo Union Bancaire Privée, considera que los mercados financieros tienen más capacidad de influencia que cualquier decisión política, incluidas las de Donald Trump. La firma que dirige administra unos 40.000 millones de dólares dentro de un grupo que supera los 200.000 millones bajo gestión, con un modelo de negocio repartido a partes iguales entre clientes institucionales y distribución a terceros a través de plataformas de arquitectura abierta.
La lógica que defiende Faller es sencilla: cada vez que una decisión política ha generado una respuesta negativa en los mercados, el poder político ha tenido que ceder. Ocurrió con el anuncio de aranceles, que derivó en una tregua comercial de 90 días, y vuelve a observarse en el contexto del conflicto con Irán. Para el directivo, la economía sigue siendo el factor determinante para los votantes estadounidenses, y cualquier mandatario que ignore esa realidad acaba pagando las consecuencias electorales.
Crédito privado: señales de alerta
Uno de los mensajes más claros de Faller tiene que ver con el crédito privado. La gestora lleva meses siendo cauta en este segmento y ha decidido pausar la promoción de fondos perpetuos entre clientes privados. El problema, según explica, es doble: algunos productos estaban excesivamente concentrados en compañías de software que ahora atraviesan dificultades, y ciertos vehículos semilíquidos se comercializaron de forma inadecuada entre inversores minoristas que no comprendían del todo su naturaleza.
La distinción es fundamental: un fondo semilíquido no debe tratarse como si fuera un activo líquido. Faller lo compara con un segundo pilar del plan de pensiones, una inversión a muy largo plazo de la que no se puede disponer durante años. Las ventanas de salida que ofrecen estos productos tienen sentido únicamente en situaciones excepcionales, no como mecanismo habitual de desinversión. Desde UBP están revisando en detalle los activos subyacentes, el apalancamiento, las valoraciones y la liquidez de los productos que tienen en cartera antes de volver a promoverlos.
Renta fija activa y hedge funds, los pilares estratégicos
El eje central de la propuesta de UBP Asset Management es la renta fija activa. La gestora cuenta con experiencia en crédito de alta calidad, bonos de mayor riesgo y deuda de mercados emergentes, tanto corporativa como soberana. Los productos multicrédito, que combinan distintas fuentes de rentabilidad, se han convertido en uno de sus principales reclamos comerciales.
El segundo gran pilar son los hedge funds, un área en la que UBP tiene un historial relevante. Entre 2010 y 2020, con los mercados impulsados por la liquidez de los bancos centrales, estos vehículos atravesaron una etapa complicada. Sin embargo, desde 2021, con el regreso de la volatilidad y las subidas de tipos por parte de la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, han recuperado su utilidad como elemento de diversificación. Faller considera que una asignación en torno al 10% puede ser adecuada para muchos perfiles de cliente, también en mercados como el español, donde el interés por estos productos va creciendo de forma gradual.
Inteligencia artificial y renta variable global
En renta variable, la gestora mantiene estrategias enfocadas en bolsa global y suiza, con dos enfoques distintos: una cartera concentrada de unas 30 compañías y otra más diversificada con alrededor de 80 valores. También gestionan estrategias de impacto centradas en biodiversidad y mercados emergentes.
Respecto a la inteligencia artificial, Faller no habla de burbuja generalizada, pero sí identifica subsectores con valoraciones elevadas en relación con lo que pueden ofrecer a corto plazo. El problema que han afrontado los gestores centrados en la calidad empresarial es que el mercado ha estado dominado por valores tecnológicos ligados a la IA y los semiconductores que aún no han demostrado la recurrencia de beneficios que estos gestores exigen. Quienes no tenían esos valores en cartera han quedado rezagados respecto a los grandes índices durante los últimos años.
En este contexto de alta concentración y volatilidad, la recomendación de UBP AM es no alejarse demasiado de los índices de referencia y mantener carteras bien diversificadas. La firma no ve señales claras de una gran rotación desde las tecnológicas hacia sectores más tradicionales, al menos no todavía. La cautela, en este momento, parece ser la estrategia más sólida.