Las acciones de Tubos Reunidos abrieron la jornada con una caída del 40%, dejando el precio por acción en 0,13 euros. El detonante fue la información publicada por El Confidencial sobre la inminente presentación de un concurso de acreedores, para el que la compañía habría contratado al despacho jurídico Uría Menéndez, uno de los más reconocidos en reestructuraciones empresariales en España. El desplome en bolsa refleja la gravedad de una situación que llevaba meses deteriorándose sin que ninguna de las salidas exploradas llegara a materializarse.
La compañía arrastra una deuda acumulada de 263 millones de euros que ha sido el centro de todas las negociaciones fallidas de los últimos años. Durante la pandemia, la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) le concedió un préstamo de 118 millones de euros con cargo a su Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, el conocido como fondo de rescate Covid. Sin embargo, ese balón de oxígeno no fue suficiente para estabilizar las cuentas ni para reducir la carga financiera de forma significativa.
A lo largo de 2024 y 2025, Tubos Reunidos intensificó sus contactos con la SEPI para buscar una nueva inyección de capital o una reestructuración de la deuda ya existente, pero las conversaciones no prosperaron. Paralelamente, el Gobierno vasco respaldó la búsqueda de un socio industrial que pudiera tomar el control o asociarse con la compañía. Sin embargo, encontrar un inversor dispuesto a asumir ese nivel de endeudamiento sin un plan de viabilidad creíble resultó una tarea prácticamente imposible. Ninguna oferta firme llegó a concretarse.
Una erosión financiera sostenida
Los números de Tubos Reunidos no dejan margen para el optimismo. En 2025, la empresa registró pérdidas de 118 millones de euros, agravando los resultados negativos ya acumulados en el ejercicio anterior. Este deterioro continuado fue recogido también por la propia Inspección de Trabajo al autorizar el expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por la compañía. En su resolución, el organismo advirtió de que los resultados de la empresa evidencian una pérdida de rentabilidad operativa de forma sostenida y que existiría causa legal de disolución, una frase que en términos jurídicos y financieros equivale a reconocer que la viabilidad de la empresa ya era cuestionable incluso antes de este último paso.
El ERE, que finalmente afectará a 240 trabajadores, fue uno de los capítulos más tensos de la crisis. Su tramitación estuvo marcada por varias rondas de negociación, protestas sindicales y paradas en las plantas del grupo. La aprobación del expediente no despejó las dudas sobre el futuro de la empresa, sino que, a la luz de los últimos acontecimientos, parece haber sido uno de los últimos intentos por reducir costes antes de agotar las opciones extrajudiciales.
El concurso, último recurso
La presentación de un concurso de acreedores no implica necesariamente el cierre de la empresa. En el ordenamiento jurídico español, el concurso puede derivar en un convenio con los acreedores que permita la continuidad del negocio bajo nuevas condiciones, o bien en la liquidación ordenada de los activos. En el caso de Tubos Reunidos, con plantas industriales en el País Vasco y una plantilla significativa, la decisión sobre qué camino tomar tendrá consecuencias directas para cientos de familias y para el tejido industrial de la región.
La elección de Uría Menéndez como asesor jurídico del proceso es una señal de que la compañía pretende gestionar este procedimiento con recursos de primer nivel. El despacho tiene una amplia trayectoria en operaciones de reestructuración y concursos complejos en España, lo que sugiere que la dirección de Tubos Reunidos busca maximizar las posibilidades de alcanzar un acuerdo con sus acreedores antes de que la situación llegue a una liquidación.
Lo que está claro es que la caída del 40% en bolsa este lunes condensa años de incertidumbre acumulada. Los inversores que aún mantenían posiciones en el valor han reaccionado con ventas masivas ante la perspectiva de que sus títulos pierdan gran parte, o la totalidad, de su valor en un proceso concursal. Tubos Reunidos, fundada hace décadas y durante mucho tiempo referente del sector tubero en España, afronta ahora el capítulo más crítico de su historia.