El grupo asturiano TSK ha anunciado que debutará en Bolsa el próximo 13 de mayo con un precio por acción fijado en 5,05 euros, el valor más alto dentro del rango que presentó para su OPV, que oscila entre 4,45 y 5,05 euros. Esta cifra establece una valoración total para la compañía de ingeniería de 583 millones de euros, que puede llegar hasta 605 millones en caso de ejecutarse la opción de sobreasignación de acciones conocida como "green shoe".
La salida a Bolsa de TSK se enmarca dentro de su plan para captar fondos que financiarán su crecimiento hasta el año 2028. La oferta pública de suscripción (OPS) dirigida a inversores cualificados prevé recaudar aproximadamente 150 millones de euros. La familia fundadora, representada por el presidente y principal accionista Sabino García, mantendrá una participación mayoritaria del 60,3% si se ejecuta la green shoe.
Joaquín García Rico, CEO de TSK, destacó el éxito de la operación, señalando que la alta demanda y la firme confianza de los inversores respalda el modelo de negocio de la empresa, que emplea a más de 1.500 trabajadores. Junto a su hermana Beatriz García Rico, CFO, formarán parte del consejo de administración, compuesto por ocho miembros, en su mayoría independientes.
La ampliación de capital contempla la emisión de 29,7 millones de nuevas acciones, con un 40% ya suscrito por inversores ancla, entre los que se encuentran firmas de renombre como Amundi, la mayor gestora europea de activos, y Amundsen, especializada en inversión industrial y transición energética. Otros participantes destacados son DNB Asset Management, el principal grupo de servicios financieros noruego; Waterside AM, un family office portugués, y Janus Henderson, una gestora orientada a lograr los objetivos financieros de sus clientes.
TSK se posiciona dentro del sector de ingeniería en España junto a empresas consolidadas como Técnicas Reunidas y Elecnor, que actualmente tienen capitalizaciones bursátiles de 2.685 y 3.423 millones de euros, respectivamente. La compañía asturiana cuenta con una cartera activa de proyectos valorada en 1.300 millones, además de contratos preadjudicados por unos 3.700 millones de euros, que mayoritariamente corresponden a trabajos llave en mano (EPC) para terceros.
El plan estratégico de TSK contempla reinvertir sus beneficios durante los próximos tres años y establecer un dividendo que represente el 35% de los beneficios generados a partir de 2029. Esta política refleja la intención de consolidar su crecimiento y la confianza en la rentabilidad futura de sus operaciones.
Un dato relevante es el interés mostrado por inversores extranjeros, especialmente del Reino Unido, que han participado activamente en la colocación. Esta demanda internacional subraya la proyección de crecimiento y la apuesta por el sector de ingeniería y energía en España.
La salida a Bolsa de TSK marca así el inicio de una nueva etapa para esta compañía con más de 40 años de trayectoria, que ahora dispone de nuevos recursos para consolidar su posición en el mercado y continuar su expansión internacional.
Para profundizar en la operación, puede consultarse la información oficial en la CNMV o el comunicado de TSK en su web corporativa. Además, análisis del sector y comparativas están disponibles en Bolsamanía y Expansión, que ofrecen detalles sobre el mercado y empresas similares.