Telefónica ha culminado la primera fase de su despliegue de una red de centros de datos distribuidos, conocidos como Edge Computing, que acerca los servicios cloud a los usuarios en 16 ciudades españolas. Esta infraestructura permite reducir de forma significativa la latencia, un factor clave para aplicaciones industriales y otros servicios críticos que requieren tiempos de respuesta ultra rápidos.
Borja Ochoa, presidente de Telefónica España, presentó este avance durante el Summit de Digitales, la patronal del sector de telecomunicaciones, destacando que el Plan Edge ya está operativo en nodos ubicados en Madrid (dos centros), Barcelona, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Málaga, Palma de Mallorca, Las Palmas de Gran Canaria, Bilbao, Valladolid, Gijón, A Coruña, Terrassa, Santa Cruz de Tenerife, Santiago de Compostela y Mérida.
El Edge Computing supone un salto para el cloud tradicional al llevar el procesamiento, almacenamiento y análisis de datos lo más cerca posible del origen de la información, en lugar de depender únicamente de grandes centros de datos centralizados. Esto aporta mayor eficiencia en la gestión de datos generados por un elevado número de dispositivos IoT, facilita la elasticidad y alta disponibilidad ya conocidas del cloud, y añade ventajas como menor latencia y un control más estricto sobre los datos.
Ochoa resaltó la importancia de la soberanía digital en su intervención, señalando que la plataforma de Telefónica está diseñada para que administraciones públicas, infraestructuras, empresas y pymes puedan gestionar y proteger sus activos digitales desde España, con un control completo sobre dónde se alojan y procesan sus datos. "No es solo una declaración institucional, sino una solución comercial para responder a la creciente necesidad de autonomía tecnológica", afirmó.
Este proyecto forma parte de una iniciativa coordinada por la Comisión Europea en la que participan varios Estados Miembros. Telefónica España presentó en junio de 2021 una propuesta que fue la mejor valorada a nivel nacional para el desarrollo del Edge Computing en Europa. Además, la compañía ha establecido un acuerdo con Google para ofrecer una nube soberana con centros de datos ubicados en España y una plataforma de cifrado que garantiza que Telefónica retiene el control de los datos.
El desarrollo de esta infraestructura distribuida responde a una tendencia global de acercar los recursos computacionales al punto donde se generan los datos para mejorar la experiencia del usuario y garantizar la seguridad y autonomía tecnológica. Además, esta red mejora la capacidad de respuesta de servicios digitales en sectores como el industrial, sanitario, educativo o público, que necesitan conectividad fiable y rápida.
Con este avance, Telefónica refuerza su posición en el mercado de servicios digitales y cloud, integrando capacidades de última generación que harán frente a la dependencia de plataformas extranjeras y contribuirán a impulsar la transformación digital en España y Europa. La apuesta por el Edge Computing representa una ventana a una nueva forma de gestionar los datos, más próxima al cliente final y respetuosa con las normativas de soberanía digital.
El despliegue completo de esta red distribuida está llamado a ser un motor para el crecimiento tecnológico y económico del país, facilitando a empresas y administraciones un acceso más directo y seguro a tecnologías basadas en la nube, necesarias para competir en un mercado global en rápida evolución. Así, Telefónica avanza hacia un modelo digital más descentralizado, eficiente y con mayor control local sobre los datos críticos.
Para seguir las novedades y conocer más sobre el futuro de la computación en la nube distribuida, puede consultarse la información oficial de Telefónica España y del plan europeo de Edge Computing que impulsa la Comisión Europea.