El mercado hipotecario en España muestra una división clara entre grandes bancos en este inicio de 2026. Mientras Santander, Unicaja y CaixaBank aceleran la concesión de nuevos préstamos hipotecarios con crecimientos de dos dígitos, Bankinter y Sabadell optan por reducir su exposición, apelando a una prudencia estratégica para mantener la rentabilidad.
Santander ha experimentado un notable incremento del 44% en nuevas hipotecas en los primeros tres meses del año, según datos presentados en sus resultados anuales. Héctor Grisi, consejero delegado, explicó que el tipo de interés medio en las nuevas operaciones ronda el 2,8%, lo que confirma que para la entidad sigue siendo un negocio rentable y una prioridad de servicio a sus clientes en España. Esta postura difiere de la línea más cauta del banco durante 2025.
Unicaja también refuerza su apuesta por el crédito inmobiliario, con un aumento del 28% en nuevos préstamos hipotecarios, que suman más de 913 millones de euros. El banco mantiene una política prudente en la concesión de hipotecas, pero con el objetivo claro de alcanzar una cuota del 6% del mercado en los próximos años, según reflejó su consejero delegado, Isidro Rubiales, en comunicados previos a analistas.
CaixaBank, pese a prever una desaceleración en el crecimiento hipotecario en los trimestres siguientes, cerró el primer trimestre con un alza del 12% en la formalización de hipotecas, alcanzando un volumen significativo de 143.304 millones de euros. Kutxabank comparte una evolución similar con incrementos en la misma proporción.
Estas cuatro entidades, por tanto, lideran la renovación e impulso del mercado hipotecario, un segmento clave para su generación de ingresos por intereses.
En claro contraste, Bankinter y Sabadell han reducido notablemente su actividad en nuevas hipotecas. Bankinter, bajo la dirección de Gloria Ortiz, ha bajado estas formalizaciones un 40%, aplicando una estrategia que reconoce los riesgos de ofrecer hipotecas a tipos fijos bajos frente al incremento del índice de referencia, el tipo swap a 15 años, que supera el 3%. Ortiz advierte que mantener préstamos a 30 años con tipos cercanos al 2% puede generar pérdidas a largo plazo.
Similar orientación sigue Sabadell, que ha recortado en un 24% los nuevos créditos para compra de vivienda. Aunque reconoce que la rentabilidad se mantiene, advierte sobre márgenes más ajustados y la presión sobre los precios en el mercado inmobiliario. El exconsejero delegado César González-Bueno sostenía que estos factores justifican un ajuste en la producción de hipotecas para asegurar la estabilidad financiera.
Esta marcada división refleja las diferentes estrategias que la banca sigue ante el contexto actual: mientras algunos grupos apuestan por crecer y captar cuota de mercado elevado, confiando en la gestión eficiente del riesgo, otros prefieren actuar con cautela ante las señales de posibles desequilibrios futuros.
El contexto europeo y las políticas monetarias también influyen en este escenario. El Banco Central Europeo mantiene una política de tipos elevados, lo que afecta el coste del dinero y el valor de los activos inmobiliarios, determinando el comportamiento de los bancos. En España, el mercado hipotecario recupera dinamismo tras el estancamiento y las incertidumbres del año anterior, aunque las entidades buscan ahora equilibrar crecimiento y prudencia para evitar riesgos crediticios excesivos.
En este sentido, el perfil de cada banco y su política interna marcan las diferencias en cómo enfrentan la concesión de hipotecas. Mientras Santander, Unicaja y CaixaBank se posicionan como motores clave para fomentar el crédito inmobiliario, Bankinter y Sabadell optan por una gestión más conservadora para proteger sus balances y rentabilidad a medio plazo.
Este contraste pone sobre la mesa un debate sobre el futuro del crédito hipotecario en España y la necesidad de ajustes estratégicos frente a la evolución del mercado y la regulación.
Los inversores y clientes seguirán atentos a cómo estas decisiones afectan la oferta, las condiciones financieras y la estabilidad del sector bancario en los próximos meses, en un entorno donde la vivienda continúa siendo un elemento central para la economía y la sociedad española.
Para más detalles, consulte los resultados publicados por Banco Santander, Unicaja Banco y CaixaBank. También es relevante revisar la perspectiva de Bankinter y su estrategia de prudencia.