Santander ha recogido un litigio importante en su cartera al heredar de TSB una demanda colectiva relacionada con antiguas hipotecas concedidas por Northern Rock, el banco europeo que colapsó al inicio de la crisis financiera de 2007.
En 2015, pocos meses después de ser adquirido por Banco Sabadell, TSB compró a Cerberus un paquete de préstamos hipotecarios valorados inicialmente en 3.300 millones de libras. Estos créditos formaban parte de la cartera Whistletree, un conjunto de activos mayores adquiridos por el fondo estadounidense al Gobierno del Reino Unido tras la nacionalización de Northern Rock por el Banco de Inglaterra en 2007.
La demanda colectiva, presentada en 2022 por clientes titulares de esas hipotecas, alega incumplimientos en la aplicación de los tipos de interés y ciertas irregularidades en la implementación de la Ley de Crédito al Consumo. Sin embargo, en enero de 2026, el Tribunal de Apelación británico dictaminó que TSB no había violado los términos contractuales expresos de los préstamos y restringió la esfera de responsabilidad relacionada con el cumplimiento normativo. Los demandantes optaron por no recurrir ante el Tribunal Supremo.
A pesar de esta sentencia favorable, Santander UK ha declarado que TSB continuará defendiendo vigorosamente los procesos restantes que todavía están abiertos. No obstante, el banco insiste en que no prevé que estas reclamaciones tengan un impacto financiero significativo sobre sus resultados. Además, en el acuerdo de compraventa, Banco Sabadell otorgó garantías e indemnizaciones a Santander para cubrir posibles pérdidas vinculadas a incumplimientos normativos específicos.
La adquisición de TSB ha supuesto para Santander un fondo de comercio de 669 millones de libras, aproximadamente 780 millones de euros. Desde que la filial se integró en mayo, ha aportado ingresos por 200 millones de libras y ha registrado pérdidas por 21 millones, resultado que incluye un deterioro crediticio inicial de 62 millones. Un dato positivo es que Santander UK reanudó el pago de dividendos a su matriz en España con un abono de 462 millones de libras el pasado 30 de julio, tras varios trimestres de suspensión para fortalecer su balance ante la compra.
Más allá del litigio de las hipotecas de Northern Rock, Santander UK enfrenta otros dos conflictos legales relevantes. Por un lado, el denominado "caso de los coches" presenta una contingencia calculada en un colchón de 623 millones de libras, aunque la empresa estima que el coste podría alcanzar los 684 millones.
Por otro lado, continúa la disputa con la aseguradora AXA relacionada con seguros de protección de pagos (PPI), que comenzó hace casi una década y ya ha supuesto un pago de 677 millones de libras por parte de Santander UK. Ambas partes presentaron recursos la pasada primavera, y se espera un fallo durante el segundo semestre del año.
Estos escenarios judiciales ilustran los retos legales que mantiene la entidad británica integrada en el grupo Santander, aunque la dirección confía en que el impacto económico no afectará de forma sustancial a su posición financiera global. Para conocer más detalles, puede consultarse la información oficial en las cuentas semestrales de Santander UK y en notas explicativas del Banco de Inglaterra.