La junta general de Oesía aprobó el 30 de junio la conversión de la compañía en una sociedad anónima (SA), dejando atrás su antigua forma de sociedad limitada (SL). Esta decisión estratégica busca facilitar el acceso a fuentes de financiación internacionales y preparar el terreno para una posible salida a Bolsa en el futuro, según confirmaron fuentes internas a EXPANSIÓN.
Este cambio encaja en el ambicioso plan estratégico que Oesía lleva adelante, que apunta a triplicar sus ingresos hasta alcanzar los 1.000 millones de euros en 2030, frente a los 322 millones registrados para 2025. Para sostener este ritmo de crecimiento, la empresa prevé una inversión total de 250 millones de euros hasta 2030, triplicando la inversión del plan anterior.
La distribución de estas inversiones muestra un fuerte enfoque en la capacidad productiva y en innovación. Aproximadamente el 37%, es decir, casi 93 millones de euros, irá destinado a ampliar las capacidades productivas actuales en un factor cinco, mientras que la mitad, unos 125 millones, estarán dirigidos a impulsar actividades de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación). El presidente de Oesía, Luis Furnells, subraya que esta transformación societaria no afectará la actividad diaria, organización, ni relación con clientes y trabajadores, pero sí facilitará nuevas perspectivas de expansión en España y Europa.
Un factor clave para esta remodelación es la entrada de Nazca Capital, firma española de capital riesgo que recientemente tomó un 39% de participación en Oesía, en una operación que valoró la empresa en aproximadamente 600 millones de euros incluyendo deuda. La transformación a sociedad anónima es un requisito legal para habilitar la salida a Bolsa, una opción que no está disponible actualmente para las sociedades limitadas en España.
Aunque Oesía no ha confirmado una fecha concreta para la cotización, fuentes del mercado señalan que este movimiento no es inmediato pero sí una vía natural para que Nazca monetice su inversión en unos años. Además, la estructura de SA facilitará la gestión y creación de un fondo de capital riesgo de 150 millones de euros que Oesía desarrollará junto con Nazca. Este fondo buscará apoyar el crecimiento de start ups y scale ups españolas y europeas, ampliando así el alcance y la influencia de ambas entidades en el sector tecnológico y de innovación.
Contexto y Estrategia de Expansión
Desde sus inicios, Oesía se ha consolidado como un grupo tecnológico centrado en servicios avanzados para sectores como defensa, telecomunicaciones, energía y administración pública. Su transformación en sociedad anónima llega en un momento estratégico, cuando el mercado tecnológico demanda mayor innovación y eficiencia.
El aumento de la inversión en I+D+i, que se eleva al 50% del presupuesto previsto, refleja la apuesta por ventajas competitivas basadas en tecnología y soluciones patentadas. De hecho, la capacidad para incrementar la producción supone una apuesta por atender una demanda creciente no solo en España sino también en mercados europeos.
Esta evolución también responde a una realidad en la gestión empresarial contemporánea: la necesidad de contar con un acceso ágil a capital internacional, fundamental para mantener el ritmo frente a competidores globales.
Implicaciones para el Mercado y el Sector
La apuesta de Oesía por establecerse como sociedad anónima representa una señal clara para inversores y competidores, mostrando un compromiso firme con la escalabilidad y la transparencia requeridas en los mercados públicos. La colaboración con Nazca Capital, especializada en invertir en empresas tecnológicas con alto potencial, refuerza este mensaje.
Además, el fondo de capital riesgo de 150 millones que prevén constituir será un vehículo importante para canalizar recursos hacia innovaciones disruptivas dentro del ecosistema emprendedor europeo, generando sinergias que podrían potenciar nuevas líneas de negocio y colaboraciones estratégicas.
Este tipo de iniciativas son cada vez más comunes en el sector tecnológico español, donde se buscan estructuras societarias que faciliten la movilidad financiera y la internacionalización.
Perspectivas Futuras
Con la estructura legal adecuada y el respaldo financiero creciente, Oesía se posiciona para alcanzar sus ambiciones de crecimiento y liderazgo en el sector. La posibilidad de salir a Bolsa abriría nuevas puertas para captar capital a gran escala, aumentar su visibilidad y cumplir con los requisitos de transparencia que exigen los mercados internacionales.
Aunque el mercado aún espera detalles concretos sobre los plazos para la cotización, la estrategia está clara: fortalecerse internamente, consolidar su inversión tecnológica y ampliar alianzas estratégicas, con Nazca Capital como socio clave.
En resumen, la transformación de Oesía en sociedad anónima es más que un cambio jurídico: es un paso decisivo hacia la modernización, la expansión europea y la consolidación en sectores tecnológicos competitivos, apoyándose en la innovación y en el capital estratégico.
Para más información sobre el sector tecnológico y financiación, puede consultarse el informe de Expansión sobre Oesía y las normativas vigentes en CNMV sobre sociedades cotizadas y fondos de capital riesgo.