Cuatro inversores principales están detrás de un nuevo canal de televisión privado en abierto, que espera iniciar transmisiones a finales de octubre próximo. El grupo, liderado por el empresario José Miguel Contreras y con socios como Andrés Varela Entrecanales y José Luis Manzano, planea invertir entre 20 y 25 millones de euros en un periodo de tres años para que el proyecto sea rentable en 2030.
Según los datos compartidos por Contreras, el plan de negocio apunta a una facturación alrededor de los 40 millones de euros para finales de 2029. La rentabilidad se buscará con una audiencia estimada entre el 1,5% y 2%, aunque se confía en alcanzar hasta un 3% en el corto plazo, cifra que posicionaría al nuevo canal como un competidor directo de cadenas como Cuatro y La Sexta.
La inversión inicial es significativa, con más de la mitad del presupuesto total destinado al primer año de operaciones. Este desembolso cubrirá principalmente tres áreas: costes regulatorios, infraestructura técnica y contratación de talento creativo y periodístico. Entre los gastos regulatorios se incluyen aproximadamente cinco millones anuales destinados a la emisión, gestionada a través de un contrato con Cellnex, así como pagos a entidades de gestión y financiación vinculada a RTVE.
En cuanto a la infraestructura, el canal ha cerrado un acuerdo con Toboggan para la provisión de platós y equipos técnicos por un importe estimado entre siete y ocho millones de euros. Toboggan, recientemente adquirida por un grupo encabezado por Hugo Écija, sumará su experiencia en el diseño y montaje de infraestructuras para medios audiovisuales.
El tercer gran bloque de inversión se dirigirá a la captación y contratación de comunicadores y presentadores con perfil destacado, que darán rostro y voz a la nueva cadena. El lanzamiento oficial del canal está previsto antes de la fecha límite del 28 de noviembre, con el fin de posicionarse con fuerza en el mercado audiovisual español.
El accionariado está formado por cuatro partes iguales: Andrés Varela Entrecanales, fundador de Globomedia y exconsejero de Prisa; Diego Prieto, empresario andaluz; José Luis Manzano, expolítico y empresario argentino; y un grupo empresarial vinculado a Adolfo Utor, presidente de Baleària. Esta alianza surge tras diferencias entre algunos accionistas y la dirección de Prisa, que se mostró reacia a integrar el nuevo canal dentro de su oferta.
Cada uno de los socios tendrá derecho a proponer dos consejeros para el órgano de gobierno del canal, que será responsable de tomar las decisiones estratégicas que guíen el desarrollo y la consolidación del proyecto en un mercado audiovisual cada vez más competitivo.
Este proyecto se inscribe en un contexto donde la televisión en abierto busca adaptarse y competir con plataformas digitales y canales más consolidados, apostando por contenidos que enganchen a un público joven y de mediana edad. El desafío de alcanzar una cuota de audiencia suficiente para asegurar la viabilidad comercial marca el camino que este nuevo canal pretende seguir.
Más información sobre la estrategia y los detalles legales pueden consultarse en Expansión y en la nota oficial relacionada con la concesión y licitación del espectro televisivo por parte del Gobierno español.
Este nuevo canal plantea un modelo de financiación mixto y un enfoque en la calidad técnica y el talento humano para diferenciarse en el saturado mercado de la televisión pública y privada española, alineándose con tendencias globales de renovación y adaptación audiovisual.
Con una inversión significativa en el primer año y un objetivo de rentabilidad a medio plazo, el canal pretende consolidar su posición en la TDT con propuestas innovadoras y una línea editorial que busca competir en igualdad con referentes del sector.