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Nestlé lanza un ERE en España que afecta a 301 empleados

La multinacional suiza recorta el 7% de su plantilla española en seis fábricas y oficinas de venta y distribución.

Por Carlos García·martes, 21 de abril de 2026·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Nestlé lanza un ERE en España que afecta a 301 empleados · El Diario Joven

Nestlé ha comunicado este martes el inicio formal de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en España que afectará a un máximo de 301 trabajadores de los 4.158 que integran su plantilla en el país, lo que equivale a una reducción del 7%. La medida forma parte del plan de reestructuración global que la compañía anunció a finales de 2025 y que contempla la eliminación de hasta 16.000 puestos en todo el mundo en un plazo de dos años.

La empresa ha señalado que la decisión responde a tres presiones estructurales que están transformando el sector del gran consumo: el encarecimiento de los costes operativos, el cambio en los hábitos de compra de los consumidores y el avance de las marcas de distribución frente a las marcas de fabricante. Ante este escenario, Nestlé defiende que es necesario avanzar hacia un modelo de negocio más ágil, con mayor automatización y digitalización de procesos, centrado en sus referencias estratégicas.

Los centros afectados, repartidos por toda España

Los recortes no se concentrarán en un único punto. Según el comunicado corporativo, los despidos se distribuirán entre posiciones de oficina, equipos comerciales, centros de distribución y seis plantas de producción: Pontecesures (Pontevedra), Sebares (Asturias), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona. Este reparto geográfico amplío implica que el impacto se notará en varias comunidades autónomas con tradición industrial alimentaria.

La compañía ha confirmado que los trabajadores afectados ya han sido informados de forma directa. A partir de ahora se abre el período de consultas obligatorio con la representación legal de los empleados, en el que ambas partes negociarán posibles medidas para reducir el número de salidas, explorar alternativas como la recolocación interna, y acordar las condiciones de apoyo a quienes finalmente resulten afectados. Este proceso está regulado por el Estatuto de los Trabajadores y tiene una duración máxima de 30 días para empresas de esta dimensión.

El contexto global: un giro estratégico desde la cúpula

El ERE en España no es un movimiento aislado. En octubre de 2025, el nuevo equipo directivo de Nestlé —con Pablo Isla en la presidencia y Philipp Navratil como consejero delegado— presentó un ambicioso plan de ajuste que incluye la supresión de aproximadamente 16.000 empleos en todo el mundo, casi el 6% de una plantilla global de 271.000 personas distribuidas en 185 países. Ese anuncio fue recibido positivamente por los mercados financieros: las acciones de la compañía se revalorizaron un 9,3% en bolsa el mismo día de la comunicación.

La lectura de los inversores fue que la reestructuración podría mejorar la rentabilidad de un grupo que atraviesa dificultades. Los resultados globales de 2025 así lo confirman: las ventas totales alcanzaron los 89.490 millones de francos suizos (cerca de 98.700 millones de euros), pero representaron una caída del 2% respecto al año anterior. El beneficio neto se situó en 9.033 millones de francos suizos (unos 9.900 millones de euros), un 17% menos, arrastrado por la compresión de márgenes y la caída en los beneficios operativos.

España, un mercado en crecimiento pero no immune al ajuste

Lo llamativo del caso español es que el recorte llega en un contexto de ventas al alza. Nestlé cerró 2025 en España con una facturación de 2.894 millones de euros, un incremento del 12% frente al ejercicio precedente. Este dato sugiere que el ERE no obedece a un deterioro del negocio local, sino a una decisión corporativa de escala global que busca mejorar la estructura de costes con independencia del desempeño por mercados.

Esta situación no es nueva en el sector. Otras multinacionales de alimentación y gran consumo han seguido una lógica similar en los últimos años: combinar crecimiento en ventas con reducciones de plantilla justificadas por la automatización y la eficiencia operativa. La presión de las marcas blancas, que según datos de Kantar han ganado cuota de mercado en España de forma sostenida desde 2022, es uno de los factores que más preocupa a las grandes marcas del sector.

Mientras se abre el proceso de negociación, los sindicatos y los comités de empresa de los centros afectados tendrán un papel determinante para modular el alcance real del ERE. El número definitivo de despidos, las indemnizaciones y las medidas sociales de acompañamiento se decidirán en las próximas semanas en la mesa de negociación.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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