Mubadala, fondo soberano de Abu Dabi, y la firma británica de capital riesgo Cinven firmaron a principios de julio un acuerdo preliminar para negociar en exclusiva la venta de Restaurant Brands Europe (RBE), que opera Burger King en España y Portugal, así como Popeyes en España e Italia. La operación, valorada en más de 2.100 millones de euros, depende del consentimiento de la matriz estadounidense Restaurant Brands International (RBI), propietaria global de Burger King y Popeyes.
Aunque RBI controla solo el 10% de RBE, su aprobación es clave para que la venta prospere, ya que debe autorizar al nuevo accionista mayoritario. La participación mayoritaria sigue en manos de Cinven (70%) y el presidente de RBE, Gregorio Jiménez, mantiene el 20%. En caso de que Cinven ejerza el derecho de arrastre, Jiménez tendría que sumarse al acuerdo con Mubadala.
Desde que se llegó al principio de acuerdo, Mubadala ha accedido a información confidencial y está realizando una profunda due diligence para confirmar el valor de la operación. Al mismo tiempo, estructura la financiación necesaria para afrontar la compra, negociando el tipo de deuda y condiciones. Sin embargo, como no se ha presentado todavía una oferta vinculante, el acuerdo sigue condicionado a varios factores, incluido el aval de RBI y la definición de la futura estructura accionarial y pactos societarios.
Las negociaciones podrían prolongarse hasta agosto, según fuentes del mercado, reflejando las complejidades de una transacción de esta magnitud en un contexto económico marcado por la incertidumbre geopolítica y financiera. De hecho, el precio final que valora RBE es inferior al objetivo inicial de 2.500 millones que pretendía Cinven, debido a estas tensiones y la evolución de los mercados.
Cinven, que adquirió el control de RBE en 2021, ha conseguido duplicar el tamaño del grupo en estos años, y busca ahora realizar la venta para materializar las plusvalías obtenidas. Para ello, ha contado con el respaldo de Morgan Stanley y Clifford Chance como asesores en la operación. RBE, como mayor operador europeo del sector de restauración organizada, cuenta con más de 1.400 restaurantes y genera aproximadamente 2.000 millones en ingresos anuales.
El grupo gestiona las franquicias de Burger King en España y Portugal, Popeyes en España e Italia y también Tim Hortons, con una plantilla muy diversificada entre locales propios y franquicias. Su EBITDA ajustado supera los 300 millones actualmente, resultado de la expansión y optimización de sus operaciones y refinanciaciones recientes que han reducido el coste de su deuda.
El futuro crecimiento del grupo podría venir impulsado por el desarrollo de Popeyes en los mercados ibérico e italiano, así como por la posible adquisición de operaciones de Burger King en Italia, que ya había intentado integrar en RBE junto a la firma belga Kharis Capital, sin éxito hasta ahora.
La influencia de RBI trasciende la aprobación accionarial, ya que controla los límites de endeudamiento de sus franquiciados, aspecto fundamental para la estrategia financiera y operativa de RBE. La decisión final de RBI sobre esta operación será determinante para la configuración del mercado europeo de la restauración rápida y el equilibrio accionarial dentro de la compañía.
Mubadala se prepara para la posible compra mientras asegura todos los flecos pendientes, en una operación que refleja la complejidad de grandes transacciones en el sector de franquicias internacionales y la importancia del alineamiento con las matrices globales para garantizar la continuidad y expansión del negocio en Europa.
Para más detalles y evolución del caso, se pueden consultar los informes de Expansión y el seguimiento de las noticias financieras y sectoriales en plataformas como Reuters y Financial Times.