Meta, la matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, ha sufrido una fuerte caída en Bolsa superior al 7,9% tras presentar sus resultados del segundo trimestre. En total, acumula once sesiones consecutivas en negativo, con una caída del 20,88%, mientras que el índice Nasdaq ha descendido un 5% en el mismo periodo. Esta pérdida ha provocado que Meta pierda más de 356.000 millones de dólares de capitalización bursátil, una cifra equiparable al valor conjunto en Bolsa de dos grandes compañías españolas como Santander e Inditex.
Tras esta caída, la capitalización de mercado de Meta ronda los 1,37 billones de dólares, situándola por debajo de SpaceX, con la que compite por el puesto número nueve en el ranking mundial de valoraciones. A pesar del desplome bursátil, la empresa ha reportado ingresos récord de 60.800 millones de dólares, un 28% más que el año anterior, impulsados principalmente por su sólido negocio publicitario.
Sin embargo, los inversores están preocupados por la aceleración de las inversiones de Meta en inteligencia artificial (IA) y el efecto que estas tienen sobre la rentabilidad. La compañía ha elevado sus previsiones de gasto para 2026, con un rango estimado entre 130.000 y 145.000 millones de dólares, destinados a centros de datos, compra de chips y desarrollo de nuevos modelos de IA. Estas fuertes inversiones han lastrado el flujo de caja libre, que se ha desplomado un 91% hasta 784 millones de dólares, mientras que el beneficio neto cayó un 14%, afectado además por costes legales e indemnizaciones relacionadas con su reestructuración.
La comunidad inversora percibe que el incremento de gasto excede por ahora la capacidad de Meta para convertir la inversión en IA en mayores beneficios. Además, las previsiones de ingresos para el tercer trimestre se situaron por debajo de las expectativas de Wall Street, y la compañía ha revisado al alza sus gastos operativos para todo el año.
Parte del mercado apoya la estrategia de Meta para liderar la próxima generación de inteligencia artificial, pero reclama mayor claridad sobre cuándo estas inversiones comenzarán a traducirse en nuevas fuentes de ingresos fuera de la publicidad. Aunque casas de análisis como BMO Capital, JPMorgan y Wedbush muestran prudencia, otras grandes firmas como Goldman Sachs, Morgan Stanley, UBS y Deutsche Bank consideran que las acciones de Meta se cotizan con un descuento atractivo, de más del 45% respecto a sus objetivos de precio. Ninguna de las 90 firmas que siguen el valor recomienda vender acciones, según Bloomberg.
El principal reto para Meta es demostrar que sus masivas inversiones generarán retornos suficientes para compensar el deterioro de sus márgenes y su capacidad de generación de caja.
Esta dinámica contrasta con el comportamiento al alza de otras tecnológicas este año. Por ejemplo, Microsoft subió un 15,51% tras presentar resultados que superaron las expectativas, reflejando las diferencias en la valoración y percepción del mercado. En 2026, Meta acumula una caída superior al 18% en Bolsa, un castigo solo mayor que el de Tesla, que cae un 31,32%. Apple, por su parte, brilla con una subida del 22,65% y se acerca a los 5 billones de dólares de capitalización, liderando el sector junto a otras empresas que han destacado en este ejercicio.
La evolución del sector tecnológico sigue mostrando un movimiento desigual, con grupos que confían en la inversión en innovación como Meta, frente a la prudencia o preferencia por resultados más inmediatos en otras firmas. El seguimiento de sus movimientos y resultados marcará la orientación del sector en los próximos meses.
Para más información sobre los resultados de Meta y el análisis de Wall Street, puede consultarse Bloomberg y el informe oficial de resultados en investor.fb.com.
También es relevante valorar el contexto mayor del Nasdaq 100, que ha subido un 11,31% en 2026, con valoraciones disparadas en empresas como Marvell Technology y Sandisk, que crecen por encima del 100% respectivamente, mostrando la variedad de dinámicas que atraviesa el sector tecnológico este año.