La irrupción de la inteligencia artificial (IA) promete transformar la economía y muchos sectores empresariales, pero todavía no está claro quiénes serán los principales beneficiarios de esta nueva ola tecnológica. Desde grandes tecnológicas como Meta, Microsoft, Alphabet o Amazon, hasta proveedores de chips como Nvidia o Broadcom, cada actor podría liderar esta revolución. También hay expectativas en torno a suministradores energéticos y empresas usuarios que podrían impulsar su productividad a futuro casi sin costes adicionales.
Para aportar claridad, Barclays ha analizado cinco revoluciones tecnológicas históricas y ha buscado patrones comunes en las compañías que lograron sobrevivir y prosperar durante esos periodos de disrupción. Los eventos considerados incluyen el impacto del comercio electrónico en la distribución, la transformación de la publicidad digital en el sector de la prensa escrita, la producción de petróleo en roca (shale) en las petroleras, la llegada del streaming en canales televisivos tradicionales, y la irrupción del iPhone en la telefonía móvil.
El resultado del estudio identifica cuatro ratios financieras que marcan la diferencia en la resistencia de las empresas a innovaciones disruptivas. En primer lugar, el margen neto de beneficio sobre ventas debe ser elevado para generar un colchón financiero ante posibles shocks externos. También es importante contar con un amplio margen de flujo de caja libre, lo que otorga capacidad para gestionar imprevistos y financiar operaciones sin recurrir a deuda.
El tercer factor que destaca Barclays es mantener una baja ratio de deuda sobre ebitda, lo que reduce la vulnerabilidad en escenarios de estrés financiero. Por último, un elevado ebitda por empleado refleja una alta productividad que permite mejorar la disciplina operativa y adaptabilidad empresariales. Estas variables priman sobre otras métricas como el crecimiento de la facturación o el nivel de inversión agresiva.
Estas conclusiones revelan que la clave no está en maximizar el crecimiento o invertir a gran escala, sino en preservar la eficiencia y flexibilidad de la empresa para afrontar el cambio tecnológico. Las compañías con márgenes elevados, bajo apalancamiento y alta productividad tienen un margen de maniobra más amplio para adaptarse y resistir en entornos disruptivos.
Para ir más allá del análisis teórico, Barclays aplicó estas métricas al sector estadounidense del software, uno de los más expuestos a la revolución IA. Creó un índice selectivo con 20 valores considerados resistentes a estos cambios, incluyendo empresas como Applovin, Palantir, Adobe, Dropbox, Autodesk y Salesforce.
Según los datos, en el último año este grupo ha logrado superar en un 16% al índice general de industria de software en Estados Unidos, aunque no ha podido evitar rendir un 18% por debajo del rendimiento del S&P 500. Esto indica que si bien presentan capacidad para capear la disrupción, no son inmunes a las turbulencias del mercado.
Este estudio de Barclays ofrece una hoja de ruta valiosa para inversores que buscan identificar compañías con potencial para sobrellevar la transformación que genera la IA, basada en fundamentos sólidos antes que en expectativas de crecimiento futurista.
Para ampliar la información, puede consultarse el análisis completo en el sitio oficial de Barclays y seguir las actualizaciones en mercados tecnológicos a través de fuentes especializadas como Bloomberg o Reuters.
De cara a la evolución del mercado, mantener la disciplina financiera y operativa según estas métricas será clave para determinar qué empresas serán verdaderos ganadores de la revolución de la inteligencia artificial.