La provincia de Alicante y su zona costera, conocida como la Costa Blanca, continúan consolidándose como uno de los destinos preferidos para la compra de viviendas de lujo por parte de compradores internacionales. En 2025, más del 43% de las operaciones de compraventa en esta provincia provinieron de ciudadanos extranjeros, situándose así como la región líder en España en atractividad para este mercado, según el Anuario de la Estadística Registral Inmobiliaria.
Álvaro González de La-Hoz, CEO de Spain Sotheby's International Realty, apunta que Alicante no solo compite por precios, sino que su fuerte radica en la calidad de vida, la seguridad, la conectividad internacional y una oferta inmobiliaria diversa y premium. Para el comprador de alto poder adquisitivo, la vivienda de lujo no es simplemente una segunda residencia frente al mar, sino un estilo de vida completo que incluye privacidad, arquitectura contemporánea, eficiencia energética y servicios exclusivos. Además, valoran la cercanía a campos de golf, puertos deportivos y colegios internacionales que permiten disfrutar del entorno mediterráneo durante todo el año.
Los compradores proceden mayormente del Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Francia, Alemania y mercados emergentes como Polonia y otros países del norte y este de Europa. Las zonas de la Costa Blanca Norte, como Jávea, Moraira, Altea, Benissa y Dénia, concentran algunas de las propiedades más exclusivas del Mediterráneo, con precios medios del segmento premium que alcanzan los 4,5 millones de euros y un ritmo de crecimiento superior a la media nacional.
Por otra parte, Roberto Botella, representante de Engel & Völkers en Alicante, señala que en la capital la demanda de viviendas de lujo se focaliza en villas y áticos frente al mar en Playas y Cabo de las Huertas, además de espacios exclusivos en edificios señoriales con vistas al puerto o la playa del Postiguet. Entre los compradores destacan alemanes, holandeses, estadounidenses y franceses con elevados perfiles económicos.
La oferta inmobiliaria ejemplar incluye propiedades singulares como una casa moderna frente a la cala en Campello, con piscina infinita y vistas directas al mar, valorada en 2,7 millones de euros. También hay viviendas señoriales en edificios emblemáticos de Alicante con amplias terrazas al puerto, y villas con acceso directo al mar en Cabo de las Huertas que superan los 3,8 millones de euros.
En la zona rural, destacan fincas mediterráneas de gran extensión con piscina, zonas ajardinadas y espacios para el ocio en localidades como Moraira y Benitachell. En Altea, la combinación de diseño contemporáneo, vistas panorámicas y lujo como gimnasio privado o jacuzzi hacen que villas exclusivas alcancen precios de hasta 4,75 millones. Desde otras inmobiliarias como López & Henderson o LuxuryEstate, se ofertan también casas amplias, bien ubicadas y con amenities como barbacoa, jardín y piscina, que permiten disfrutar de vistas al Mediterráneo y buena conexión aérea, situadas a poco más de media hora del aeropuerto de Alicante.
En definitiva, Alicante y la Costa Blanca ofrecen un abanico de opciones que no sólo atraen a inversores que buscan patrimonio, sino también a quienes valoran una alta calidad de vida y acceso a servicios premium en un entorno privilegiado. Esta combinación de factores sitúa a esta zona como un referente en el mercado residencial internacional de lujo y con claras perspectivas de crecimiento sostenido.
Para saber más sobre el mercado inmobiliario español puede consultarse el Anuario de la Estadística Registral Inmobiliaria 2025 o la oferta de prestigiosas agencias como Spain Sotheby's International Realty, Engel & Völkers y LuxuryEstate.
En un momento en el que la calidad de vida, la seguridad y la conectividad global son claves para el comprador de viviendas de alto standing, Alicante continúa posicionándose como una de las mejores opciones del Mediterráneo para quienes buscan exclusividad, inversión y bienestar.