La Asamblea de Madrid aprobó este jueves la nueva Ley de Apoyo a la Empresa Familiar, una iniciativa impulsada por la presidenta Isabel Díaz Ayuso que busca mitigar la presión fiscal que soportan los negocios familiares y facilitar su continuidad a través de relevo generacional.
Esta norma, que estará vigente tras su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) prevista en los próximos días, nace tras las demandas del empresariado local y de la Asociación Madrileña de la Empresa Familiar (AMEF). Está diseñada para beneficiar a alrededor de 1.500 contribuyentes y generar un ahorro cercano a los dos millones de euros anuales.
Entre las principales medidas destaca la ampliación de la reducción de la base imponible en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones del 95% al 99%, siempre que el nuevo titular mantenga la actividad y la titularidad del negocio durante al menos cinco años. Esta bonificación se aplica en casos de herencia o donación de empresa individual, negocio profesional o participaciones sociales.
Además, la ley extiende la consideración de "empresa familiar" a un espectro más amplio de parientes para facilitar la transmisión de negocios. Ahora incluye no solo a ascendientes y hermanos, sino también a tíos, sobrinos, primos e incluso a trabajadores con vínculos especiales con la empresa, quienes podrán formar parte del 20% mínimo de participación accionarial requerido para acceder a estas ventajas.
Este cambio en la definición de empresa familiar responde a la realidad social y empresarial actual, buscando ofrecer mayor flexibilidad para mantener la actividad y fortalecer el tejido económico madrileño. Así, la norma no solo alivia la carga fiscal, sino que también tiene un enfoque de sostenibilidad y continuidad a largo plazo.
La aprobación llega en un momento de creciente preocupación por la presión fiscal que afecta a las herencias y transmisiones empresariales a nivel estatal, un factor que muchas veces dificulta la sucesión generacional y pone en riesgo la continuidad de estas compañías. La nueva ley madrileña se posiciona como una herramienta para contrarrestar estas dificultades, promoviendo un entorno más favorable para la empresa familiar.
En definitiva, la Comunidad de Madrid, con mayoría absoluta del PP en la Asamblea, busca con esta ley no solo responder a las demandas del sector empresarial sino también fortalecer su competitividad y capacidad de adaptación en el futuro. La iniciativa supone un paso relevante en la política regional para apoyar a un segmento que constituye un pilar esencial de la economía local.
Para más información sobre las ventajas fiscales y el detalle de la norma, se puede consultar el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid una vez publicada la ley y las recomendaciones de la Asociación Madrileña de la Empresa Familiar.
Este movimiento se suma a otras acciones de la Comunidad de Madrid para atraer y retener talento empresarial mediante políticas que fomentan la innovación y la estabilidad económica.
En suma, con esta ley el Gobierno madrileño refuerza su apuesta por un sector que genera empleo, riqueza y arraigo social, sentando bases para un futuro con menos obstáculos fiscales y más oportunidades para las empresas familiares.