Los mercados financieros llevan meses encadenando episodios de volatilidad. La guerra entre Estados Unidos e Irán, las tensiones comerciales y la incertidumbre sobre los tipos de interés han disparado las dudas entre los inversores particulares. Sin embargo, para Óscar del Diego, director técnico y de análisis de Ibercaja Gestión, la respuesta no pasa por salir del mercado, sino por construir una cartera sólida y mantenerla.
El primer consejo que lanza Del Diego es claro: antes de invertir un solo euro, hay que contar con un fondo de emergencia. Ese colchón de liquidez permite aguantar los momentos de turbulencia sin verse obligado a vender en pérdidas. Solo cuando ese respaldo está garantizado tiene sentido construir una cartera de inversión. Para la mayoría de ahorradores españoles, la propuesta es apostar por fondos de inversión diversificados y globales, un vehículo que en España resulta especialmente eficiente desde el punto de vista fiscal, ya que permite el traspaso entre fondos sin tributar por las plusvalías hasta el momento del reembolso.
¿Es buen momento para entrar al mercado?
Esta es, probablemente, la pregunta que más se repite entre los inversores noveles. La respuesta de Del Diego no es nueva, pero sí contundente: intentar adivinar el momento perfecto de entrada casi nunca funciona. Los estudios históricos demuestran que buena parte de la rentabilidad a largo plazo se concentra en unos pocos días de mercado, y esos días suelen coincidir con los periodos de mayor incertidumbre. Quedarse fuera en esos momentos tiene un coste enorme para la rentabilidad acumulada.
Desde 2023, los mercados han vivido una tendencia alcista con pocos precedentes, impulsada tanto por la mejora de las valoraciones como por el crecimiento de los beneficios empresariales. Del Diego descarta que estemos ante una burbuja: las valoraciones actuales no envían esas señales y, para que el ciclo se girara, haría falta una recesión acompañada de una caída drástica en los beneficios. Eso implicaría, entre otras cosas, que las inversiones masivas en inteligencia artificial dejaran de ser rentables, un escenario que el equipo de Ibercaja Gestión no contempla a corto plazo.
Sectores y geografías favoritas
Cuando se trata de elegir dónde poner el dinero, Del Diego apunta a Europa como una geografía con buen punto de entrada en términos de valoración relativa. Dentro del mercado español, destaca que el Ibex 35 tiene una exposición relevante a banca y energía, dos sectores que podrían ver crecer sus beneficios en el contexto geopolítico actual. La recomendación es buscar valores rezagados dentro de esos sectores, más que apostar por los que ya han subido con fuerza.
En cuanto a materias primas, el análisis es más matizado. El oro, por ejemplo, ha perdido parcialmente su condición de refugio en los últimos meses, en parte por el exceso de posicionamiento especulativo a través de ETFs y por las ventas de algunos bancos centrales, como el de Turquía, para hacer frente a la volatilidad en divisas. A medio plazo, Del Diego espera que recupere su papel tradicional, pero pide paciencia. En energía, sí ve sentido aumentar exposición como cobertura ante un alargamiento de los conflictos internacionales, aunque reconoce que esa posición sufriría si los conflictos se resuelven con rapidez.
Perfil del inversor: la variable que lo cambia todo
Una de las ideas que más se repite en las respuestas de Del Diego es que no existe una cartera ideal universal. Todo depende del horizonte temporal, la tolerancia al riesgo y los objetivos financieros de cada persona. Para un inversor con perfil agresivo y un horizonte de diez o más años, la renta variable global es la opción más recomendable. Para perfiles más conservadores o con necesidades de liquidez a corto plazo, la renta fija de duraciones cortas, en el tramo de dos a tres años, ofrece actualmente una rentabilidad atractiva con menor exposición a las oscilaciones del mercado.
En cuanto al sector tecnológico, Del Diego reconoce que las valoraciones han vuelto a tensionarse, pero las revisiones al alza en los beneficios empresariales dan soporte a esos precios. Con visión de largo plazo y capacidad para tolerar la volatilidad, el sector sigue siendo una apuesta estructural dentro de las carteras de Ibercaja Gestión. La misma lógica aplica a los fondos de megatendencias, que tras las caídas de principios de año han recuperado terreno y se sitúan prácticamente en positivo en lo que va de ejercicio.
El mensaje de fondo que transmite el director de análisis de Ibercaja Gestión es sencillo pero difícil de aplicar en la práctica: la disciplina inversora, la diversificación y el largo plazo son las herramientas más potentes que tiene un ahorrador. Las crisis geopolíticas, las subidas de tipos y los episodios de volatilidad forman parte del paisaje habitual de los mercados. Ignorar ese ruido y mantener una estrategia coherente con los objetivos personales es, a menudo, la decisión más rentable.