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El Ibex encadena cinco caídas seguidas y cede los 17.700

La tensión en Oriente Medio y el petróleo a 107 dólares presionan a la bolsa española, que pierde más de 700 puntos en la semana.

Por Carlos García·viernes, 24 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura·4 vistas
Ilustración: El Ibex encadena cinco caídas seguidas y cede los 17.700 · El Diario Joven

El Ibex 35 se encamina a cerrar la semana con un pleno de caídas que pocos inversores esperaban. Cinco jornadas consecutivas en rojo han hundido al índice español desde los 18.484 puntos del cierre semanal anterior hasta niveles por debajo de los 17.700, una pérdida de más de 700 puntos que refleja un estado de nerviosismo generalizado en los mercados europeos.

El detonante principal sigue siendo el conflicto en Oriente Medio. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán no registran avances visibles, y el estrecho de Ormuz —una de las arterias clave del transporte mundial de petróleo— opera con restricciones que han disparado el precio del barril de Brent hasta los 107 dólares. Aunque Israel y Líbano han acordado prorrogar tres semanas su alto el fuego tras conversaciones celebradas en la Casa Blanca, los mercados interpretan ese gesto como insuficiente para disipar la incertidumbre de fondo.

En este contexto, la sesión del viernes reproduce el patrón de los días anteriores: ventas concentradas en los valores más cíclicos y en la banca. Indra, ArcelorMittal e IAG lideran los descensos dentro del índice, mientras que los bancos tampoco escapan a la presión: Bankinter, Santander y Unicaja registran los mayores recortes del sector financiero. La lógica es conocida —cuando el riesgo geopolítico se dispara, los inversores reducen exposición a activos con mayor volatilidad— pero no por eso resulta menos dolorosa para las carteras.

Hay excepciones, y en este caso tienen un denominador común: la energía. Repsol se beneficia directamente de la subida del crudo y cotiza en verde, acompañada por Naturgy y Endesa. La correlación entre el precio del petróleo y las energéticas es tan directa que, en semanas como esta, actúan como refugio dentro de un índice castigado. Acciona, por su parte, cotiza con recortes moderados en una jornada en la que se ha conocido que la compañía estudia la venta de su gestora de activos Bestinver por unos 600 millones de euros, una operación que el mercado recibe con cautela.

Europa cae menos, pero también cae

El resto de bolsas europeas acompañan la tendencia bajista, aunque con menos intensidad que el Ibex. Los descensos en París, Fráncfort y Milán son más contenidos, lo que confirma que el selectivo español tiene una sensibilidad particular a los episodios de tensión en Oriente Medio, dada la mayor exposición de sus empresas a mercados emergentes y al sector energético.

En medio de las caídas generales, SAP ha sido la gran excepción del día en el viejo continente. La tecnológica alemana ha presentado resultados que superan las previsiones de los analistas y sus acciones suben alrededor de un 5%, un soplo de aire fresco en una jornada difícil. También remonta la italiana Eni, que a pesar de publicar cifras por debajo de lo esperado ha anunciado que duplicará su programa de recompra de acciones, una señal que los inversores suelen interpretar como confianza de la propia empresa en su cotización.

La temporada de resultados corporativos sigue, por tanto, siendo un factor relevante. No todo es macro y geopolítica: las empresas que baten estimaciones o lanzan mensajes de confianza al mercado encuentran comprador incluso en sesiones tan complicadas como esta.

La deuda, el euro y el oro

Más allá de la renta variable, otros mercados también ofrecen señales que conviene seguir. En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono alemán a diez años se consolida por encima del 3%, un nivel que hace apenas dos años habría parecido impensable tras años de tipos negativos. El bono español a diez años roza el 3,50%, lo que eleva el coste de financiación para el Estado y, por extensión, complica el escenario fiscal a medio plazo. En Estados Unidos, el rendimiento del Treasury a diez años permanece estable por encima del 4,30%.

En divisas, el mercado aguarda con calma. El euro se mantiene por debajo de 1,17 dólares y la libra se cambia por 1,34 dólares, sin movimientos bruscos que añadan ruido a una jornada ya de por sí cargada de tensión. El oro, que suele actuar como refugio en momentos de incertidumbre, sorprende con un comportamiento a la baja y pone en peligro el nivel de 4.700 dólares por onza. El bitcoin, en cambio, intenta mantenerse cerca de sus máximos desde el inicio del conflicto, lo que alimenta el debate sobre si el criptoactivo está asumiendo parte del rol de refugio que tradicionalmente ocupaba el metal precioso.

La próxima semana arrancará con los inversores pendientes de cualquier novedad diplomática en Oriente Medio y de los datos macroeconómicos en Europa y Estados Unidos. Si el petróleo se mantiene en estos niveles y las negociaciones siguen sin avanzar, las presiones sobre los índices europeos no tienen por qué remitir a corto plazo.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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