Homely Capital, la firma de inversión inmobiliaria fundada en 2017 por Amadeo Navarro y Víctor García, ultima el lanzamiento en Bolsa de una Socimi especializada en apartamentos turísticos. El objetivo es construir una cartera de unos 120 millones de euros centrada en edificios con licencias consolidadas, con la vista puesta en vender el conjunto por 200 millones en un plazo de cuatro o cinco años.
El primer activo que ancla esta nueva sociedad es un edificio situado en el número 15 de la calle Doctor Cortezo, en pleno centro de Madrid, adquirido al Grupo Impar. El inmueble contará con 32 apartamentos turísticos y dos locales comerciales, con una inversión total de 18,5 millones de euros. Su rehabilitación durará aproximadamente 18 meses y servirá como modelo de referencia para el resto de operaciones que integren la Socimi. La zona no es nueva para la compañía: en la plaza de Tirso de Molina número 20 ya están desarrollando un hotel boutique de 54 habitaciones.
Un pipeline de 380 unidades y presencia europea
Más allá de este primer edificio, Homely Capital tiene identificadas cerca de 380 unidades adicionales para alcanzar los 400 apartamentos repartidos en unos 25 edificios y alrededor de diez ciudades europeas en 2028. La empresa estudia incorporar a la nueva Socimi los activos que ya gestiona a través de tres vehículos de inversión anteriores, que suman 170 unidades en Córdoba, Sevilla, Alicante, Málaga y Menorca.
El reparto geográfico previsto reserva el 80% de la cartera para mercados españoles —Madrid, Andalucía, Baleares y la Comunidad Valenciana— mientras que el 20% restante apuntaría a plazas internacionales como Lisboa y Roma. Esta diversificación, según los fundadores, responde a la búsqueda de mercados con alta demanda turística y escasez de oferta regulada.
La rentabilidad objetivo supera el 8% anual, apoyada en la revalorización de los edificios una vez rehabilitados y en el crecimiento de las rentas turísticas. El modelo de negocio pasa por atraer capital de family offices y fondos institucionales con tickets de entrada próximos a los tres millones de euros, con la intención de transformar lo que hasta ahora era un formato de club deal en un vehículo plenamente institucional cotizado en Bolsa.
La regulación como palanca competitiva
Uno de los argumentos centrales de Homely Capital para defender su posición es precisamente el endurecimiento regulatorio sobre el alquiler vacacional en España. Desde julio de 2025, operar legalmente en este segmento exige disponer de un código registral único, un identificador que acompaña a una licencia turística que, según los responsables de la firma, ya no se concede con facilidad en la mayoría de municipios.
Esta presión regulatoria ha reducido drásticamente la oferta disponible: se estima que se han eliminado del mercado unos 85.000 pisos turísticos y que cerca de 200.000 operan en una situación de ilegalidad, lo que representaría casi el 40% de la oferta nacional. Al mismo tiempo, el turismo receptor en España atraviesa un momento de máximos históricos, según los datos que maneja el sector, lo que genera un desequilibrio entre demanda creciente y oferta legal en contracción.
Navarro sostiene que la empresa se adelantó a este escenario hace ya un lustro, apostando por la adquisición de edificios completos con licencias en vigor cuando otros actores del mercado aún operaban en zonas grises. Esa apuesta temprana les permitió lograr revalorizaciones de entre el 30% y el 50% en los inmuebles de su primer vehículo de inversión, lo que justificó la creación de un segundo y un tercer fondo.
Gestión propia y negocio de 'flipping'
El modelo de Homely Capital no se limita a la adquisición y venta de activos. La compañía controla toda la cadena de valor: desde la identificación del inmueble y su compra hasta la rehabilitación, la obtención de licencias y la explotación del alquiler turístico. Para la gestión operativa de los apartamentos, el grupo cuenta con Templa Stays, su propia marca de property management, que ya opera en Sevilla, Córdoba, Menorca y Madrid, con planes de expansión en Mallorca y Valencia.
Además, la empresa mantiene una línea de negocio de flipping inmobiliario —compra, reforma y venta rápida de inmuebles— que en la actualidad dirigen hacia edificios completos para maximizar márgenes. Este enfoque integral, según sus fundadores, permite reducir costes de intermediación, mejorar la rentabilidad neta y controlar la calidad del producto final que se ofrece al mercado institucional.
Con el salto a Bolsa previsto para después del verano, Homely Capital aspira a convertirse en una referencia dentro del segmento de las Socimis turísticas en España, un nicho todavía poco desarrollado dentro del mercado de inversión inmobiliaria alternativa que, sin embargo, gana atractivo a medida que la regulación estrecha el acceso a nuevas licencias.