El Gobierno español tiene previsto aprobar el próximo 23 de junio una actualización del cuadro macroeconómico que servirá como base para configurar los Presupuestos Generales del Estado de 2027. Esta decisión fue comunicada por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, durante la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso de los Diputados, donde adelantó que se revisarán las proyecciones de crecimiento económico y creación de empleo.
Esta revisión llega tras la reciente renuncia del presidente Pedro Sánchez a presentar el proyecto presupuestario para 2026, redirigiendo los esfuerzos a la preparación de las cuentas públicas para el año siguiente. De hecho, el Boletín Oficial del Estado publicó el pasado viernes la orden ministerial para la elaboración del proyecto presupuestario, que establece el 29 de junio como fecha límite para que los ministerios remitan las prioridades de gasto para 2027.
Desde finales de abril, el Ministerio de Economía trabaja en ajustar el cuadro macroeconómico a la espera de calibrar los impactos internacionales, como el conflicto en Irán. En aquel momento, se estimaba que la tasa de crecimiento del PIB para 2026 podría reducirse desde el 2,2% oficial entre una y cuatro décimas, mientras que el Banco de España calculaba un ajuste de hasta ocho décimas.
Sin embargo, informes más recientes de organizaciones internacionales han moderado estas preocupaciones. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elevó la previsión de crecimiento para España hasta el 2,2%, dos décimas por encima de su previsión anterior. Además, la Comisión Europea ha ajustado al alza su estimación al 2,4%, mejorando la perspectiva para la economía española a pesar de las incertidumbres globales.
Paralelamente a la actualización macroeconómica, el Gobierno ultima el diseño del techo de gasto y la senda de estabilidad presupuestaria. Estos instrumentos marcarán los límites de déficit y deuda pública para 2027 y tendrán un papel clave para sostener el mayor volumen de gasto social y la mayor inversión pública en vivienda que se prevé en la historia reciente. El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha subrayado que estas medidas buscan equilibrar la contención fiscal con el impulso a políticas sociales y de inversión estratégicas.
Este contexto refleja un esfuerzo gubernamental por equilibrar la prudencia presupuestaria con la necesidad de mantener el dinamismo económico y social en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas y riesgos inflacionarios. La actualización macroeconómica que se aprobará en junio definirá las bases fiscales y de inversión para un 2027 clave, tras una etapa de ajuste y reajuste en las previsiones públicas.
La relevancia de este proceso radica en que las bases fijadas por el cuadro macroeconómico condicionan no solo el volumen de gasto y ahorro del Estado, sino también la capacidad para cumplir con los compromisos europeos de estabilidad presupuestaria. En este sentido, el seguimiento de las previsiones de organismos como la OCDE y la Comisión Europea permitirá contrastar el grado de prudencia del Ejecutivo en estas decisiones macroeconómicas.
En definitiva, la actualización prevista para finales de junio será un punto decisivo en la planificación económica española, marcando la senda que permita responder tanto a los desafíos externos como a las demandas sociales internas para el próximo año. Más información sobre el proceso y la política presupuestaria en el Ministerio de Economía y el Boletín Oficial del Estado.