Florentino Pérez, presidente del Real Madrid y del Grupo ACS, protagonizó este martes una rueda de prensa en la que hizo alusión a quienes, según él, intentan socavar su posición desde la sombra para forzar su dimisión. Sin mencionar nombres directamente, Pérez identificó a dos empresarios del sector energético con vínculos a Latinoamérica y España: Enrique Riquelme Vives y David Mesonero Molina, a quienes calificó como "niños" que buscan disputarle la presidencia del club.
El veterano dirigente de 79 años, que prepara las elecciones para la presidencia del Real Madrid, lanzó un desafío público a un empresario al que atribuyó un "acento mexicano" y que mantiene contactos con compañías eléctricas: "Que se presente, que hablen claro y digan cómo lo financian", manifestó Pérez, quien recordó que él mismo avaló al club en el año 2000 para afrontar compromisos económicos.
Enrique Riquelme Vives, fundador y presidente ejecutivo de Cox Energy, encaja en este perfil. A sus 37 años, y con gran protagonismo en el sector de las energías renovables, controla el 65,1% de esta compañía cotizada en la Bolsa española, valorada en torno a 700 millones de euros. Además, lideró recientemente la compra de Iberdrola México por 4.000 millones de dólares, ampliando la presencia de su empresa en América Latina y otras regiones. Aunque Pérez lo describió erróneamente como mexicano, Riquelme es originario de Cox, Alicante, y es conocido en el mundo empresarial como el "Rey del Sol" por sus proyectos en fotovoltaica.
Por otro lado, David Mesonero Molina, director de desarrollo corporativo de Iberdrola y yerno del presidente de esta compañía, Ignacio Sánchez Galán, también fue señalado por Pérez. Con un perfil ejecutivo sólido y experiencia en importantes compañías energéticas y tecnológicas, Mesonero aparece vinculado a negocios conjuntos con Riquelme, como la adquisición de activos eléctricos en México por valor de 3.700 millones de euros.
Los estatutos del Real Madrid establecen requisitos estrictos para aspirar a la presidencia del club, como tener al menos 20 años de antigüedad como socio y presentar un aval de 187 millones de euros, equivalente al 15% del presupuesto anual, que esta temporada alcanzó los 1.248 millones. Riquelme cumple con ambas condiciones, dado que es socio desde hace más de dos décadas y su participación en Cox Energy supera ese aval financiero.
Florentino Pérez rechazó categóricamente la idea de dimitir, asegurando que ha solicitado a la junta electoral que ponga en marcha el proceso para las próximas elecciones a la junta directiva, a las que concurrirá. "No voy a irme. Soy el último socio que se va a ir. Los dueños del Real Madrid son los socios, y si alguien quiere presentarse, que lo haga de manera transparente", afirmó con firmeza desde la ciudad deportiva de Valdebebas.
Asimismo, subrayó que el Real Madrid sigue siendo el club más prestigioso del mundo, pese a las críticas que ha recibido últimamente, y advirtió contra intentos de control externo: "Hay sectores que quieren mandar, pero quienes mandan son los socios mientras esté yo. Que no hagan cosas raras".
Finalmente, Pérez aprovechó para anunciar que presentará una denuncia ante la UEFA contra el FC Barcelona por el denominado "caso Negreira", mostrando su apoyo a la lucha contra la corrupción en el fútbol y asegurando que cuenta con el respaldo de los socios merengues para defender la integridad del club.
Este cruce de declaraciones no solo pone de relieve las tensiones internas de uno de los clubes más importantes del mundo, sino que anticipa una intensa campaña electoral donde la transparencia, el poder económico y la influencia en el sector energético serán factores clave para definir el futuro del Real Madrid.