El family office AFI Family España, liderado por María Bernabé, ha dado un paso decisivo para asegurar la continuidad de Alfariver Defense, empresa especializada en mantenimiento y modernización de vehículos blindados. La compañía, con una deuda que ronda los 31 millones de euros, recibirá una inyección de ocho millones de euros como parte de un plan de reestructuración que ya ha sido presentado ante el tribunal para su homologación judicial.
María Bernabé adquirió este año el 94,26% de Alfariver Defense por casi 14 millones de euros y ahora apuesta por extender los plazos de devolución de la deuda hasta 2034, manteniendo el importe íntegro sin aplicar quitas, pero con un aumento de las garantías para los acreedores. De los ocho millones comprometidos, tres ya se han desembolsado y el resto se aportará gradualmente hasta septiembre de 2027.
El proceso de reestructuración ha contado con el asesoramiento de Carolina Solé y Ferran Zaragoza, de Baker Tilly, que han trabajado en la elaboración del plan diseñado para evitar el concurso de acreedores y estabilizar la empresa. Se espera que la homologación judicial del plan se produzca a finales de este mes.
Una parte crítica de este ajuste ha sido el expediente de regulación de empleo (ERE) aplicado a 34 trabajadores del área administrativa, una medida justificada para equilibrar la estructura de la compañía sin afectar al área productiva. María Bernabé explicó que esta reducción fue necesaria para adaptar el tamaño de Alfariver a la realidad actual del mercado.
El plan incluye una valoración de la firma entre 26 y 35 millones de euros, con un escenario central de 30,76 millones. La empresa mantiene una fuerte dependencia de unos pocos clientes clave: el Ministerio de Defensa y Santa Bárbara Sistemas, unidad de General Dynamics, que representan dos tercios de la facturación prevista hasta 2034, con ingresos acumulados de casi 190 millones de euros.
La cartera de pedidos confirmados hasta 2029 asciende a más de 70 millones, con un 83% correspondiente a estos dos principales clientes. Este enfoque concentrado implica un riesgo, pero también una previsibilidad significativa en los flujos de ingresos.
Las previsiones financieras del plan apuntan a que las pérdidas estimadas para este año alcanzarán los 2,5 millones de euros, pero se espera que para 2027 la empresa vuelva a la rentabilidad. El beneficio neto acumulado hasta 2034 podría llegar a 23,17 millones, mientras que el EBITDA muestra un comportamiento que evoluciona de un millón negativo en 2024 a casi tres millones positivos en 2027, con un margen del 12%. Para 2034, se proyecta un EBITDA acumulado cercano a los 50 millones, con un margen medio estimado del 17%.
Este acuerdo de reestructuración y capitalización supone un paso crucial para Alfariver Defense, que apunta a mantener su posición estratégica en el sector de defensa español y europeo, garantizando estabilidad financiera y operativa a largo plazo. Más información del proceso se puede consultar en Expansión y detalles sobre el sector en el Ministerio de Defensa.