Los fondos cotizados o ETF (Exchange Traded Funds) se han consolidado en 2026 como uno de los productos financieros más demandados por inversores minoristas en España y Europa. Según un informe reciente de Vanguard, durante el segundo trimestre el mercado europeo de ETF registró entradas netas por 132.500 millones de dólares, superando ampliamente el volumen del mismo periodo en 2025 y marcando un nuevo récord trimestral.
Este auge no solo responde a la preferencia creciente de inversores institucionales, sino que la participación de inversores particulares ha cobrado fuerza, especialmente entre los jóvenes. Los expertos señalan que factores como la mayor educación financiera, la digitalización de los servicios y las plataformas digitales han facilitado el acceso a estos productos, abaratando costes y simplificando la inversión.
En España, los ETF tributan como las acciones, aplicándose un tipo progresivo que arranca en el 19% para ganancias de hasta 6.000 euros y alcanza el 30% a partir de 300.000 euros. Esta fiscalidad, aunque similar a la renta variable, es menos favorable que la de algunos fondos de inversión, pero no ha frenado su crecimiento.
Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF para Iberia y Latinoamérica, destaca que el crecimiento se debe a la inclusión de los ETF tanto en inversiones directas como en la estructura de fondos, fondos de fondos y estrategias de gestión discrecional. Antonio Royo-Villanova, especialista senior de DWS Xtrackers, confirma la madurez creciente del mercado europeo, que ya representa un 16% del volumen mundial en ETF, y estima que Europa podría alcanzar los 5 billones de euros en activos ETF para 2030.
El rol de los inversores minoristas es cada vez más decisivo. Silvia Senra, de BlackRock España, subraya que el interés por los ETF en España ha crecido, especialmente entre jóvenes gracias a una cultura financiera más sólida y también entre inversores experimentados que buscan diversificación. Pedro Santuy, de BNP Paribas AM, añade que la digitalización y la proliferación de bancos digitales, neobrokers y plataformas de inversión han reducido barreras y costes, facilitando que más personas accedan a estos productos.
No solo el acceso mejora: las gestoras también compiten con reducciones en las comisiones. Vanguard, por ejemplo, ha bajado la tasa de gestión de uno de sus ETF más populares, el FTSE All-World UCITS ETF, del 0,19% al 0,14%. Plataformas españolas como Self Bank o Mintos ofrecen ETF sin comisión de compra, venta ni custodia, y permiten inversiones desde un euro, ampliando el abanico de opciones para pequeños inversores.
En cuanto a las temáticas más demandadas, predominan áreas de alta actualidad y futuro, como la inteligencia artificial, la digitalización, la modernización de infraestructuras, Defensa o la transición energética. Estos sectores atraen a inversores que buscan aprovechar megatendencias con potencial de crecimiento a largo plazo.
Los expertos resaltan que las ventajas principales de los ETF son su sencillez, transparencia, accesibilidad y eficiencia en costes. Además, permiten una diversificación amplia gracias a la variedad de activos, regiones y sectores disponibles, convirtiéndose en herramientas versátiles que se adaptan tanto a inversores profesionales como a particulares.
Sin embargo, Pablo Bernal, responsable de Vanguard España, recuerda que el éxito de una inversión en ETF depende de que estos productos estén integrados en carteras diversificadas y alineadas con el perfil y objetivos del inversor. Por tanto, la recomendación para los partícipes pequeños sigue siendo mantener bajos costes, diversificar y mantener una estrategia de inversión a largo plazo.
Con un crecimiento acelerado y el soporte de la digitalización, los ETF parecen destinados a seguir ganando terreno en las carteras de inversores minoristas, configurándose como un pilar esencial en la gestión de patrimonio personal para el futuro próximo.
Para profundizar, se puede consultar el informe de Vanguard sobre flujos globales de ETF o la perspectiva de DWS sobre el mercado europeo de fondos cotizados.