Oxford Economics anticipa que España superará en 2024 la cifra de 100 millones de turistas internacionales, alcanzando cerca de 109 millones visitantes. Esta proyección supone un aumento considerable, con 12 millones de turistas adicionales respecto a 2023, más del doble del crecimiento registrado en 2025.
El informe atribuye esta tendencia a un cambio en las preferencias de los viajeros hacia destinos seguros y accesibles, en un contexto marcado por el conflicto en Oriente Medio, que ha generado una mayor cautela en las reservas para esa región. Además, se observa que los turistas europeos optan este verano por viajar a destinos más cercanos, beneficiando especialmente el mercado español.
España ya mostró señales de esta dinámica en los primeros meses del año, con un incremento «inesperado» de visitantes en abril. El volumen de pernoctaciones alcanzó niveles prepandemia en 2023 y se espera que crezca un 10,1% durante 2024, impulsando no solo el turismo sino también sectores conexos como el comercio minorista y la hostelería. Aunque en ciudades como Barcelona, las dificultades políticas han ralentizado la recuperación, se prevé que para finales de año la actividad turística recupere completamente su nivel.
El atractivo de España radica en su combinación de oferta diversa y calidad, que abarca tanto opciones económicas como alojamientos de lujo, lo que consolida su posición como un destino preferido para diferentes tipos de turistas. Este factor, junto a su buena infraestructura turística, la distingue en comparación con otros países europeos.
Datos de la plataforma Sojern confirman el impulso del turismo para la temporada estival: las reservas aéreas a España han aumentado un 32% en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que las búsquedas de alojamiento suben un 28%. El mercado europeo se mantiene especialmente activo, con un crecimiento del 31% en vuelos, y el turismo nacional lidera con un aumento del 63% en reservas.
El turismo internacional también contribuye al alza, mostrando un crecimiento del 11%, donde destaca el incremento significativo de visitantes procedentes de Estados Unidos. Este país es el principal mercado de larga distancia hacia España, representando el 19,4% de las búsquedas hoteleras y el 13% de las reservas de vuelos. El interés de los viajeros estadounidenses resulta sostenido y creciente, posicionando a España como uno de sus destinos predilectos en Europa.
Otro dato relevante es la considerable demanda aún no materializada: el 43% de las reservas de vuelos y el 58% de las búsquedas hoteleras para el verano aún están pendientes, lo que sugiere un potencial adicional para el sector turístico.
En el ámbito latinoamericano, España, especialmente Madrid, mantiene una posición de liderazgo como puerta de entrada a Europa, con una cuota del 29,1%, muy por delante de capitales como Roma o París. En comparación con otros destinos del sur de Europa, España registra un ritmo de crecimiento superior al de Francia y Portugal, consolidando su dominio en la recuperación turística regional.
Este impulso turístico generará efectos económicos positivos, especialmente en el sector minorista y hotelero. Sin embargo, el incremento de los costes en la construcción, ligado en parte al impacto del conflicto en Ucrania, puede limitar la entrega de nuevos proyectos hoteleros y comerciales, afectando la expansión a medio plazo.
En resumen, España se perfila como el principal destino turístico europeo para 2024, beneficiándose de la coyuntura geopolítica y las preferencias cambiantes de los viajeros. La combinación de estabilidad, atractivo diversificado y excelente relación calidad-precio sigue siendo un factor decisivo para su liderazgo en el sector.
Para más información sobre las tendencias del turismo en España, puede consultarse el informe de Oxford Economics aquí y los datos actualizados de la plataforma Sojern en su página oficial.