El Gobierno español está ultimando un ambicioso programa de modernización militar centrado en la adquisición y desarrollo de sistemas antidrón por un valor cercano a 1.500 millones de euros. Este plan responde a la creciente demanda en Europa de tecnologías para neutralizar amenazas aéreas no tripuladas, especialmente tras repetidas incursiones de drones rusos en el espacio aéreo europeo.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, confirmó a principios de mayo que esta área es una prioridad para el Ministerio que dirige Margarita Robles, aunque hasta ahora no se había detallado la cuantía del proyecto. Según fuentes del sector consultadas por EXPANSIÓN, esta cifra posiciona al programa entre los mayores en inversión dentro de la agenda de defensa nacional.
Esta iniciativa también refleja el alineamiento de España con los esfuerzos europeos, donde la Unión Europea trabaja en un sistema integrado de vigilancia y defensa contra drones, conocido como muro antidrones, que combina radar, ciberdefensa y tecnologías de detección para interceptar vehículos aéreos no autorizados.
Indra se perfila como la principal beneficiaria del programa, siguiendo la línea de los grandes contratos de defensa nacionales impulsados en años recientes. La empresa anunció a comienzos de 2024 una inversión de 12 millones de euros en su planta de León, centrada en el desarrollo de vehículos no tripulados, sistemas antidrón, guiado de precisión y energía dirigida.
Además, Indra mantiene una alianza con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) y TRC para ofrecer soluciones C-UAS (contra vehículos aéreos no tripulados). Esta unión temporal de empresas ya logró un contrato en 2024 por 36,5 millones para suministrar 14 sistemas antidrón al Ejército español, presagiando una posible consolidación en el próximo programa.
En paralelo, Arquimea, que destaca como uno de los principales fabricantes europeos de drones, negocia su integración en esta alianza para reforzar los proyectos futuros. La compañía busca un rol importante, ya sea como socio de la unión temporal de empresas o mediante un acuerdo de consorcio, con la clara intención de convertirse en el principal proveedor de drones interceptores en España.
Esta dinámica de colaboraciones y posicionamiento empresarial se hizo patente en la reciente feria Eurosatory en París, una de las citas clave para la defensa europea, donde varias firmas españolas mostraron sus avances en tecnología antidrón. EM&E presentó su sistema ODIN 6x6 y cerró acuerdos con empresas bálticas, mientras que Oesía firmó alianzas con Shield AI de Estados Unidos y la chipriota Ecliptic Defence and Space.
El impulso de estos proyectos refleja la atención creciente que la defensa europea está prestando a las amenazas que suponen los drones en conflicto y vigilancia, con España intentando no quedar rezagada en un sector estratégico para su seguridad y su industria de defensa.
Para más detalles sobre la estrategia europea de defensa antidrón, se puede consultar el desarrollo del muro antidrones y las políticas del Ministerio de Defensa español.
Este programa abre oportunidades significativas tanto para consolidar a Indra como líder nacional en defensa como para que nuevos actores como Arquimea ganen protagonismo, estableciendo una industria española competitiva en tecnologías de vanguardia contra amenazas aéreas no tripuladas.