A tres meses del cierre oficial del Plan de Recuperación, España aún debe ejecutar una cuarta parte de los fondos europeos 'Next Generation EU'. El Gobierno ultima la aprobación del sexto desembolso de 7.000 millones, pero quedan pendientes 24.400 millones por reclamar antes del 31 de agosto de 2026, fecha límite impuesta por Bruselas para completar el programa.
Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía, destacó en el Senado que se encuentran en "la última milla" para aprovechar al máximo esta oportunidad financiera. Hasta ahora, España ha cumplido 265 hitos y objetivos de los acordados, esperando la validación de otros 80 para acceder a un sexto pago que elevará los recursos recibidos a 71.000 millones entre transferencias no reembolsables y préstamos blandos.
El plan, diseñado para la recuperación postpandemia, ha enfocado su ejecución en reformas estructurales financiadas con transferencias, lo que ha llevado a una renuncia formal a más de 60.000 millones en préstamos blandos, inicialmente asignados, debido a que su atractivo ha disminuido con la mejoría económica. Esto contrasta con países como Italia, que sí han solicitado los créditos blandos para aliviar sus finanzas.
Para facilitar el cumplimiento, el Gobierno ha presentado una adenda que simplifica los requisitos y evita normas complejas para las que no tiene apoyos parlamentarios firmes. Sin embargo, ya existen incumplimientos valorados en 1.100 millones de euros, con sanciones pendientes a causa de asuntos como la equiparación fiscal del diésel con la gasolina, que recaerán en los próximos meses.
Hasta el momento, el Ejecutivo ha adelantado 74.800 millones mediante convocatorias que han permitido adjudicar 67.000 millones, con un 40% gestionado por las comunidades autónomas. Más de 1,5 millones de beneficiarios han recibido ayudas, principalmente pymes y micropymes, que conforman el 70% del total. El Plan ha impulsado en torno a dos puntos el crecimiento del PIB y se espera un impacto total de 3,5 puntos para 2030.
Frente a la finalización del programa el próximo agosto, Cuerpo apuesta por la creación del fondo soberano 'España Crece', que soporte la continuidad inversora con recursos del propio plan y capacidad para movilizar hasta 60.000 millones a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Esta iniciativa busca evitar un efecto 'escalón' en la economía y se propone atraer cofinanciación privada similar, especialmente en sectores críticos como la vivienda.
El director de la Oficina Económica de Moncloa, Manuel de la Rocha, subrayó la transformación estructural que ha supuesto el plan, orientado mayoritariamente a fortalecer la tecnología, la ciencia y el capital humano, dejando sólo una porción (15.000 millones) para infraestructuras tradicionales como las ferroviarias.
Este apurado cronograma y la compleja gestión política generan incertidumbre sobre cuántos fondos quedarán finalmente sin ejecutar. El compromiso gubernamental es firme, pero la debilidad parlamentaria y las exigencias europeas ponen a prueba la capacidad para cumplir los hitos restantes y consolidar un crecimiento sostenido impulsado por estas ayudas.
Más información sobre la ejecución y gestión del Plan de Recuperación puede encontrarse en el sitio oficial de la Comisión Europea y en los datos publicados por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.