Eneko Atxa, chef con tres estrellas Michelin al frente de Azurmendi, consolida su presencia en Madrid con la apertura de La Sociedad Gastronomika, dentro del Mercer Hotel Madrid 5*GL, situado en el histórico barrio de Los Jerónimos. Ubicado en un edificio de 1905, el espacio ofrece una alta cocina exclusiva y muy íntima.
Desde el inicio del proyecto, Pedro Molina, propietario de Mercer Hoteles, confió en Atxa para diseñar un concepto gastronómico que fuera fiel a su estilo, pero con un formato diferenciado de su propuesta habitual en el Radisson Red, donde apuesta por un ambiente más informal. La Sociedad Gastronomika busca ser un «txoko» gastronómico con cocina en vivo para solo 12 comensales, generando una experiencia cercana y directa entre chefs y clientes, esencia de las sociedades gastronómicas vascas.
El restaurante funciona con un único menú degustación de 11 pases, que cuesta 165 euros, con opción a un maridaje de nueve vinos por 110 euros. A pesar de las dudas que se imprimen en el sector sobre la viabilidad del menú degustación por su duración, Atxa mantiene que esta propuesta sigue siendo demandada y apreciada por su público, quienes buscan disfrutar la experiencia gastronómica en su totalidad.
El diseño interior del espacio ha sido realizado por el diseñador Andreu Carulla, que ha optado por materiales nobles y una atmósfera íntima con predominio de la madera. Además del comedor principal con cocina visible para 12 personas, el restaurante cuenta con una sala contigua para 24 comensales y un comedor privado para 16, acompañados siempre por un servicio cercano y profesional.
El menú refleja la esencia de Azurmendi, con propuestas que combinan técnica, sabor y productos de alta calidad. Algunos platos destacados son la tartaleta de tartar de atún con caviar aromatizada, las gambas blancas de Huelva al ajillo con emulsión de sus cabezas y caviar de trucha, o la merluza presentada en dos preparaciones distintas. El cierre dulce incluye un helado de pan de ayer y una cuajada con aire de mil flores. Todos los platos se acompañan de panes artesanales creados por John Torres.
El sumiller Alberto Picatoste, ex Paco Roncero y Saddle, ha elaborado un maridaje viajero con joyas como la Sacristía AB Manzanilla Pasada, un champagne Premier Cru George Laval o un txakoli de vendimia tardía, potenciando aún más la experiencia culinaria.
Aunque el proyecto acaba de abrir sus puertas y aún está afinando detalles de servicio, el equipo demuestra un alto nivel técnico y compromiso con la calidad. Atxa insiste en que el foco principal es consolidar un negocio sostenible y que el proyecto se afiance en Madrid, antes de pensar en premios o reconocimientos, aunque no descarta que lleguen en el futuro según declaraciones del chef.
El restaurante se ubica en la calle Ruiz de Alarcón, 5, y abre de martes a sábado al mediodía y viernes y sábado también por la noche. La apertura de La Sociedad Gastronomika pone de manifiesto la apuesta de Eneko Atxa por diversificar su oferta gastronómica en Madrid, ofreciendo tanto un modelo informal como uno más formal y exclusivo, atendiendo distintos públicos y momentos.
Este nuevo espacio supone una evolución del concepto de alta cocina, con la intención clara de mantener la esencia del restaurante vasco premiado internacionalmente, pero adaptado a un formato más reducido y cercano en la capital española.