El alto el fuego en la reciente crisis bélica que involucró a Irán y Estados Unidos ha dejado a la luz importantes fracturas internas dentro del régimen iraní. Aunque durante la escalada de enfrentamientos las distintas facciones mostraron una imagen de unidad, apoyando al régimen contra lo que consideraban una amenaza existencial, las tensiones han reaparecido con fuerza a pocas semanas de la tregua.
En el centro del debate está el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, quien lideró las conversaciones nucleares con Estados Unidos en Pakistán a principios de mes. Este paso ha sido fuertemente criticado por las facciones ultras, vinculadas a la poderosa agrupación Paydari, que consideran que Ghalibaf negocia sin seguir las directrices del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Khamenei.
Diputados cercanos a Paydari, como Mahmoud Nabavian, han calificado las negociaciones como un "error estratégico" y exhortan a detenerlas inmediatamente, afirmando que solo debe cumplirse lo que ordene el líder supremo. Este mensaje refleja una profunda resistencia interna frente a cualquier compromiso con Estados Unidos, pese a que el Parlamento apoyó mayoritariamente a Ghalibaf y a otros negociadores con 261 votos a favor.
La situación se ve agravada por la ausencia pública de Khamenei, quien no ha reaparecido desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, lo que aumenta la incertidumbre y dificulta la coordinación en la cúpula del poder. Fuentes oficiales destacan que esta ausencia se debe a heridas sufridas durante los ataques, y que ello ha puesto a una nueva generación de líderes al frente de la crisis más profunda en décadas para Irán.
Un medio oficial de seguridad, Nournews, ha subrayado la delicada situación interna y la necesidad de unificar la voz del régimen. Sin embargo, la segunda ronda de conversaciones en Pakistán fue suspendida tras la insistencia iraní en levantar el bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz, un punto crucial que complica el diálogo. Desde Washington, el expresidente Donald Trump aprovechó para señalar una "enorme confusión" en el liderazgo iraní, atribuyendo la falta de claridad a la ausencia de Khamenei.
Irán ha ofrecido una propuesta para reabrir el estrecho y poner fin a la guerra, que fue considerada positivamente por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. No obstante, Teherán mantiene su exigencia de conservar su derecho a enriquecer uranio y a administrar peajes en el estrecho como condiciones para avanzar en las negociaciones.
Esta disputa también tiene aristas personales y políticas. Ghalibaf, un pragmático ligado al líder supremo, competía en las elecciones presidenciales contra Saeed Jalili, un intransigente respaldado por Paydari, ambos superados por el reformista Masoud Pezeshkian. Esta rivalidad refleja la pugna histórica entre sectores más duros y fuerzas reformistas que buscan un acercamiento a Occidente para aliviar sanciones y fortalecer el régimen.
A pesar de que el sistema iraní está caracterizado por la coexistencia de facciones con posturas enfrentadas, algunos analistas advierten que esta diversidad de opiniones no equivale a fracturas profundas. Sin embargo, la complicada situación del liderazgo y la falta de comunicación dificultan la gestión de la crisis.
El temor a un retorno al conflicto abierto con Estados Unidos e Israel persiste entre los ciudadanos y dentro del propio régimen, donde la línea dura alienta a mantener la presión y evita concesiones. Desde el bando reformista, políticos como Mohamed-Sadegh Javadi-Hesar critican a los ultras por sabotear las decisiones de la dirección central y sugieren que buscan fortalecer su futuro político mediante esta oposición.
En definitiva, el régimen iraní se enfrenta a un momento decisivo, donde las tensiones internas y las condiciones externas condicionan el rumbo de las negociaciones nucleares y la estabilidad política del país. La capacidad para superar estas disputas internas será clave para definir si Irán logra una solución diplomática o si el conflicto se reaviva, con graves consecuencias para la región y el equilibrio global.
Para ampliar el contexto sobre las negociaciones nucleares y la política iraní, puede consultarse El Financial Times y análisis en Expansión, medios que han cubierto la evolución de estas tensiones con detalle.
Asimismo, informes del Consejo de Seguridad de la ONU y declaraciones oficiales disponibles en la página del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán ofrecen información verificada sobre estas negociaciones y sus implicaciones geopolíticas.