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Desmantelada en Palma una red que lavó 10M€ de una estafa cripto

La operación 'Acantilado' destapa un entramado de sociedades pantalla que ocultaba fondos de una macroestafa piramidal internacional.

Por Carlos García·sábado, 18 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Desmantelada en Palma una red que lavó 10M€ de una estafa cr · El Diario Joven

La Policía Nacional ha desarticulado en Palma de Mallorca una red de blanqueo de capitales que habría lavado unos diez millones de euros vinculados a una macroestafa internacional con criptomonedas. La operación, bautizada como 'Acantilado', se saldó con cinco detenidos y el embargo de bienes en España y Suecia valorados en aproximadamente quince millones de euros, entre inmuebles, cuentas bancarias, un barco y un vehículo de alta gama.

La investigación arrancó hace más de dos años impulsada por el Grupo de Blanqueo de Capitales de Baleares. Desde el principio fue un trabajo de alcance internacional: el FBI, la policía sueca y la alemana colaboraron en el rastreo del dinero a través de jurisdicciones tan dispares como Emiratos Árabes Unidos, Singapur, Georgia y Suecia. Esta cooperación transfronteriza resultó clave para reconstruir el recorrido de los fondos y vincularlos con su origen ilícito.

Cómo funcionaba el entramado

El esquema, según detalla la Policía Nacional, se apoyaba en una constelación de sociedades pantalla domiciliadas en Palma. Estas empresas servían como vehículo para recibir e integrar el dinero en la economía legal, canalizándolo hacia inversiones inmobiliarias y negocios en el sector de la hostelería en la isla. Entre las operaciones documentadas figuran la adquisición de una vivienda en el paseo marítimo de Palma, la compra y rehabilitación de varios inmuebles en barrios como El Terreno, Es Portixol y el casco histórico, y la apertura de locales de restauración. Algunos de esos activos llegaron a venderse, mientras otros permanecían en desarrollo cuando intervinieron las autoridades.

La trama hunde sus raíces en 2015, cuando el principal investigado, que residía entonces en Oriente Medio, buscó introducir capital de procedencia ilícita en España valiéndose de terceros que figuraban formalmente como inversores. Para articular la estructura, contó con la colaboración de empresarios locales y un asesor que habría diseñado el entramado societario específicamente para enmascarar el origen del dinero.

El fraude original: estafa piramidal con criptomonedas

El dinero blanqueado en Palma procedía de lo que los investigadores describen como una de las mayores macroestafas con criptomonedas documentadas. El modelo respondía al patrón clásico del esquema Ponzi: los primeros participantes reciben rentabilidades con el dinero aportado por los siguientes, hasta que el sistema colapsa y la mayoría de los inversores pierde todo lo invertido. Este tipo de fraudes ha proliferado al calor del auge de los activos digitales, aprovechando la falta de regulación y el desconocimiento del gran público sobre cómo funcionan estas tecnologías.

El presunto artífice principal del fraude fue detenido posteriormente en el sudeste asiático, extraditado a Estados Unidos y condenado a veinte años de prisión tras declararse culpable ante la justicia estadounidense. Según los investigadores, algunos de los implicados en Palma habrían intentado repartirse los beneficios una vez que la estafa se derrumbó, lo que apunta a que eran conscientes del origen de los fondos que gestionaban.

Cinco detenidos y millones embargados

En la fase final de la operación, los agentes practicaron registros y procedieron a la detención de tres empresarios, un contable y un asesor que habrían participado activamente en la estructura. Todos ellos se enfrentan a cargos por delitos de blanqueo de capitales. Además de los inmuebles intervenidos, la Policía embargó un barco, un vehículo de alta gama y varias cuentas bancarias con cantidades relevantes de dinero.

La investigación permanece abierta. Las autoridades trabajan para determinar el alcance real de la trama y si existen más personas o empresas implicadas en la red. El Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (Sepblac) es el organismo supervisor en España encargado de velar por el cumplimiento de la normativa antiblaqueo, y casos como este subrayan la presión creciente sobre los mecanismos de detección de fondos ilícitos en el sector inmobiliario y hostelero.

Este caso pone de relieve una tendencia que preocupa cada vez más a las autoridades europeas: el uso de activos inmobiliarios en zonas turísticas de alto valor como Mallorca para dar apariencia de legitimidad a capitales de origen criminal. Según datos del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el sector inmobiliario sigue siendo uno de los canales preferidos por las organizaciones dedicadas al blanqueo, precisamente por la complejidad de rastrear las cadenas de propiedad y la posibilidad de revalorizar los activos antes de venderlos. La combinación de criptomonedas en el origen y bienes raíces en el destino representa uno de los perfiles de riesgo más complejos a los que se enfrentan hoy los investigadores financieros.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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