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Cirsa apunta a compras más grandes tras su debut en bolsa

El presidente de la compañía de juego anuncia una estrategia M&A ambiciosa con hasta 500 millones de inversión en tres años.

Por Carlos García·lunes, 20 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura·9 vistas
Ilustración: Cirsa apunta a compras más grandes tras su debut en bolsa · El Diario Joven

Cirsa tiene músculo financiero y voluntad de usarlo. Así lo dejó claro Joaquim Agut, presidente ejecutivo del grupo de juego catalán, en vísperas de la primera junta de accionistas de la compañía como empresa cotizada en bolsa, que tendrá lugar este jueves en Terrassa (Barcelona), su ciudad natal. El mensaje central: las adquisiciones que vienen serán más grandes que las del pasado, y la salida al parqué en julio de 2024 fue precisamente una de las palancas diseñadas para hacerlo posible.

Fundada en 1978 por la familia Lao y operadora de casinos, máquinas recreativas, apuestas deportivas y juego online, Cirsa fue adquirida en 2018 por el fondo estadounidense Blackstone, que actualmente controla el 74,2% del capital. La salida a bolsa se hizo a 15 euros por acción, aunque al cierre del pasado viernes el título cotizaba a 14 euros, un 6,66% por debajo del precio de debut. Agut atribuye este comportamiento a la volatilidad generalizada de los mercados y a la incertidumbre geopolítica, y confía en que la acción recupere terreno conforme el mercado de capitales vaya conociendo mejor a la empresa.

Una estrategia de crecimiento respaldada por cifras sólidas

Los números de Cirsa refuerzan el relato de Agut. En 2025, la compañía aumentó sus ingresos un 8,8%, hasta 2.339 millones de euros, y obtuvo un EBITDA de 747 millones, un 6,8% más que en 2024. Para 2026, la empresa mantiene las previsiones comunicadas en febrero: ventas de entre 2.500 y 2.560 millones de euros, y un EBITDA de entre 800 y 820 millones. Además, la salida a bolsa permitió reducir el endeudamiento de 3,8 a 2,7 veces el EBITDA, con el objetivo de seguir bajándolo hasta situarlo entre 2,5 y 2 veces a medio plazo.

Uno de los argumentos que Agut repite con más insistencia es la consistencia histórica del grupo: Cirsa acumula 70 trimestres consecutivos de crecimiento del EBITDA, excluyendo el periodo del Covid, y más de 10.000 millones de euros emitidos en bonos durante 20 años. Son datos que, a su juicio, otorgan credibilidad ante los inversores institucionales. Actualmente, trece analistas de bancos europeos, españoles y estadounidenses cubren el valor y otorgan a la acción un potencial de revalorización del 50%.

Con una inversión autofinanciada de hasta 500 millones de euros en tres años, la deuda ya recolocada y unos 700 millones de caja, Agut asegura que la compañía está en condiciones de ejecutar operaciones de mayor calado que las realizadas hasta ahora. Desde 2005, un tercio del crecimiento interanual de Cirsa ha procedido de adquisiciones en un sector muy fragmentado. La nueva etapa apunta a compras que permitan tanto consolidar presencia en mercados donde ya opera como entrar en países en los que todavía no tiene actividad.

Codere, mercados predictivos y el camino hacia el Ibex

Una de las preguntas inevitables es si Cirsa podría pujar por Codere, otro de los grandes operadores españoles del sector, inmerso en dificultades financieras. Agut no cierra la puerta, pero tampoco hace ningún anuncio: afirma que no dispone de datos suficientes para hacer un análisis en profundidad y que, como con cualquier otra oportunidad, si las cifras encajan con la estrategia de la compañía, evaluarán una oferta. La política declarada de Cirsa es adquirir empresas que funcionen bien y no arrastren problemas estructurales.

Otro tema que sobrevoló la conversación fue el auge de los mercados predictivos, plataformas donde se apuesta sobre el resultado de eventos políticos, económicos o electorales además de deportivos. Agut reconoce que este fenómeno ha presionado a la baja la cotización de todo el sector, y critica que estas plataformas operen como si fueran mercados financieros sin someterse a la regulación del juego ni pagar los impuestos correspondientes. Aunque admite que el negocio podría tener cierto interés para Cirsa —la compañía ya ha lanzado en el pasado apuestas sobre eventos no deportivos—, lo califica de mercado todavía pequeño y recuerda que en España la normativa vigente prohíbe apostar sobre política o religión.

En cuanto a una posible incorporación al Ibex 35, Agut es pragmático: considera que Cirsa cotiza a un múltiplo de 5,2 veces EBITDA frente a una media sectorial europea de 7, lo que a su juicio justifica que el salto al selectivo llegue más pronto que tarde. Sin embargo, reconoce que esa entrada hay que ganársela mejorando la capitalización. Un paso en esa dirección fue la colocación acelerada del 4,2% que Blackstone realizó el pasado día 8, que elevó el free float hasta el 26%. Agut espera que el fondo siga desinvirtiendo cuando lo considere oportuno, ya que una mayor liquidez en el valor es precisamente lo que demandan los inversores institucionales.

La junta del jueves tiene sobre la mesa la aprobación de un dividendo de 75 millones de euros, equivalente al 35% del beneficio neto ajustado. Entre los accionistas de la compañía figuran fondos de pensiones de Estados Unidos y Europa, gestoras de inversión y cerca de 2.200 accionistas minoritarios. Con ese respaldo y los planes de expansión sobre la mesa, Cirsa afronta su primera cita con sus propietarios como empresa cotizada con un mensaje claro: la ambición de crecer no ha hecho más que empezar.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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