Charles Manski, economista estadounidense y profesor en la Universidad Northwestern, ha sido reconocido con el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Economía, Finanzas y Gestión de Empresas por su innovadora aportación al tratamiento de la incertidumbre en la investigación económica.
Esta distinción, entregada el pasado jueves en Bilbao, destaca la influencia de Manski en la manera de abordar fenómenos económicos complejos introduciendo la incertidumbre como variable central, un cambio significativo en el análisis tradicional dominado por «certezas increíbles». Según el jurado, sus métodos han "transformado la inferencia de conclusiones en economía, reconociendo la incertidumbre y mejorando la evaluación de políticas públicas, especialmente cuando la evidencia es limitada".
Un método que desafía las certezas del análisis económico
Hasta la llegada de Manski, muchos modelos económicos ignoraban o minimizaban la incertidumbre, presentando resultados con excesiva confianza sin considerar la complejidad real del entorno económico. Él planteó una metodología que utiliza intervalos en lugar de valores puntuales, lo que proporciona un rango de posibles resultados y refleja adecuadamente la incertidumbre existente.
Esta aproximación tiene una gran relevancia práctica: instituciones como el Banco de España, la Reserva Federal estadounidense o la Banca de Italia han adoptado sus conceptos para diseñar sus encuestas y estimaciones económicas. Por ejemplo, las previsiones sobre el comportamiento del mercado inmobiliario, las expectativas salariales o la probabilidad de desempleo ahora integran estas incertidumbres para ofrecer una imagen más realista y fiable.
Importancia actual en un contexto global volátil
En un entorno marcado por la volatilidad geoeconómica, la crisis energética, tensiones comerciales y la transformación digital, el enfoque de Manski cobra más peso que nunca. Los responsables políticos y economistas necesitan herramientas que reflejen la incertidumbre para tomar decisiones robustas y evitar la falsa seguridad que podría generar políticas ineficaces o perjudiciales.
En la ceremonia en Bilbao, Manski defendió que es imposible establecer políticas óptimas sin reconocer estas incertidumbres, criticando el enfoque convencional que los economistas suelen adoptar. "El análisis basado en certeza increíble no beneficia a la sociedad", afirmó, e hizo un llamado a investigar con mayor rigor, incorporando toda la complejidad de la toma de decisiones bajo incertidumbre.
Complementos en Ciencias Sociales: ISR y NORC
Además de Manski, el jurado recompensó al Instituto de Investigación de la Universidad de Michigan (ISR) y al centro NORC de la Universidad de Chicago, dos referentes en la medición y análisis continuado de la opinión pública y la vida social en Estados Unidos. Sus trabajos son fundamentales para entender dinámicas sociales y políticas en tiempos donde las percepciones ciudadanas influyen decisivamente en las políticas públicas.
El NORC se encarga desde 1941 de la Encuesta Social General (GSS), que recoge información fiable sobre temas como religión, consumo o confianza institucional. Estos datos son esenciales para interpretaciones precisas de la opinión pública a nivel personal y nacional, especialmente en momentos marcados por tensiones como la guerra comercial o conflictos internacionales, como explicó René Bautista, director del NORC.
Contexto y prestigio del Premio Fundación BBVA
El galardón que ha recibido Manski es uno de los reconocimientos internacionales más prestigiosos, considerado por muchos como una antesala al Nobel por el perfil de los premiados años atrás. La Fundación BBVA concede cada año este premio en diversas categorías científicas, reconociendo avances que tienen un impacto significativo en la sociedad y en el conocimiento global.
Entre premiados recientes destacan científicos españoles, especialistas en biomedicina, tecnología, cambio climático, humanidades y música, lo que refleja la diversidad y el alcance del programa.
El trabajo de Manski destaca especialmente por su uso interdisciplinar y su aplicabilidad práctica desde el mundo académico hasta el diseño y evaluación de políticas públicas, afrontando uno de los grandes retos de la ciencia económica contemporánea: la incertidumbre.
Un legado para la economía y la política pública
El método desarrollado por Manski invita a replantear el modo en el que los economistas manejan la información disponible y cómo transmiten sus conclusiones a gobiernos y ciudadanos. Al reconocer explícitamente las limitaciones y múltiples escenarios posibles, se mejora la calidad del debate público y la toma de decisiones, haciendo que los analistas sean más honestos respecto a lo que saben realmente.
Este enfoque también tiene implicaciones para la educación en economía y la formación de nuevos investigadores, que deben entender la importancia de lidiar con lo incierto y resistir la tentación de presentar conclusiones definitivas cuando los datos son insuficientes.
La relevancia de esta perspectiva queda patente en la actualidad, dado que la economía global enfrenta desafíos inéditos, desde las consecuencias de la pandemia hasta la adaptación a cambios tecnológicos acelerados o la urgencia climática. Incorporar la incertidumbre en el análisis económico, como propone Manski, es un avance crucial para mejorar la resiliencia y eficacia de políticas futuras.
Para profundizar en los métodos propuestos por Charles Manski y su impacto, se recomienda consultar recursos de la Fundación BBVA, la Universidad Northwestern, y análisis como los publicados por el Banco de España.