Los accionistas de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) aprobaron hoy en junta general un aumento del dividendo hasta 1,52 euros brutos por acción, un 14% superior al del año anterior. Esta distribución supone un desembolso total de 52,1 millones de euros, equivalentes al 35,27% del beneficio neto obtenido en 2025.
El aumento del dividendo refleja los resultados obtenidos por la empresa, que alcanzó un beneficio neto récord de 146 millones de euros, un 42% más que el ejercicio previo, y una facturación que ascendió a 4.487 millones, un 7% más. Además, la firma logró adjudicaciones por valor de 6.027 millones, impulsando una cartera de pedidos histórica de 16.235 millones de euros.
En el primer trimestre de 2026, CAF mantiene esta tendencia positiva con encargos que suman 17.960 millones, un crecimiento del 11% respecto al año anterior. De esta cifra, 15.528 millones corresponden a su negocio ferroviario, con un aumento del 12%, mientras que los 2.432 millones restantes provienen de Solaris, filial dedicada a la fabricación de autobuses, que creció un 3%.
El consejero delegado, Javier Martínez Ojinaga, destacó cómo estos resultados demuestran la capacidad de la empresa para convertir el crecimiento en valor para los accionistas, pese a un entorno marcado por incertidumbres geopolíticas, ajustes macroeconómicos y rápidos cambios regulatorios y tecnológicos. Martínez Ojinaga hizo hincapié en la necesidad de prudencia y disciplina ante una volatilidad que ya es parte estructural del mercado.
Durante la junta, la participación de los accionistas se centró en la implicación de CAF en el consorcio responsable del tren ligero de Jerusalén, un proyecto polémico por conectar asentamientos israelíes en territorio palestino considerado ilegal por la ONU. Un accionista criticó duramente al consejo de administración por vincular a la compañía con un proyecto señalado en una "lista negra" internacional y que ha motivado denuncias ante la Fiscalía General del Estado.
El presidente de CAF, Andrés Arizkorreta, reafirmado en su cargo con un 82% de los votos, defendió la postura de la empresa. Aclaró que la inclusión en la base de datos de la ONU carece de valor jurídico y que la investigación fiscal está en fase preliminar, sin indicios de que el consejo o la empresa sean objeto de acusaciones formales.
CAF sigue consolidando su trayectoria en un sector con alta competencia y desafíos globales, perfilando una estrategia que apuesta por la sostenibilidad y la innovación tecnológica. Los sólidos resultados obtenidos en 2025 y la fuerte cartera de pedidos apuntan a una continuidad en su crecimiento, aunque la empresa enfrenta exigencias regulatorias y dilemas reputacionales que deberá gestionar con cautela.
Para más detalles sobre los resultados financieros y adjudicaciones de CAF, se pueden consultar las comunicaciones oficiales de la empresa.
Asimismo, la polémica sobre el proyecto en Jerusalén ha sido ampliamente documentada por organismos internacionales como la ONU y ha generado debate en el sector empresarial y político, reflejando la creciente importancia de la responsabilidad social corporativa en las grandes multinacionales.
Este aumento del dividendo no solo premia a los accionistas sino que también marca un hito en la evolución financiera de CAF, señalando un balance sólido que le permite afrontar un entorno global cada vez más complejo y cambiante.