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Bruselas propone compartir queroseno y rebajar impuestos energéticos

La Comisión Europea lanza el paquete AccelerateEU para proteger hogares y empresas ante el alza del crudo por la guerra en Oriente Próximo.

Por Carlos García·miércoles, 22 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura·2 vistas
Ilustración: Bruselas propone compartir queroseno y rebajar impuestos ene · El Diario Joven

La Comisión Europea ha presentado un amplio paquete de medidas energéticas para hacer frente al encarecimiento del petróleo derivado del conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz. El plan, conocido como AccelerateEU, combina alivio inmediato para consumidores y empresas con reformas estructurales orientadas a reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados. En apenas 52 días, la crisis ha generado ya un sobrecoste estimado de unos 24.000 millones de euros para el conjunto de la Unión Europea.

Una de las propuestas más llamativas del paquete es la posibilidad de que los países miembro compartan reservas de queroseno para las aerolíneas en caso de escasez. Para coordinar este mecanismo, la Comisión Europea creará un Observatorio del Fuel que rastreará la producción, importaciones, exportaciones y niveles de existencias de combustibles vinculados al transporte en toda la UE. El objetivo es detectar a tiempo posibles cuellos de botella y garantizar una distribución equilibrada entre regiones y aeropuertos antes de que el problema se agrave.

Bruselas también se muestra dispuesta a flexibilizar las normas que obligan a las aerolíneas a cargar al menos el 90% del combustible necesario para cada vuelo en el aeropuerto de salida. Esta regla está pensada para desincentivar el llamado tankering, una práctica que consiste en cargar más combustible del necesario en aeropuertos donde es más barato, lo que resulta más contaminante pero reduce costes. En un contexto de crisis, la Comisión considera que puede ser necesario relajar temporalmente esa exigencia. Junto a ello, también plantea flexibilizar el uso de los slots, los derechos de operación asignados en los aeropuertos más congestionados.

El sector aéreo ha recibido bien estas señales. Olivier Jankovec, director general del Consejo Internacional de Aeropuertos de Europa (ACI Europe), aseguró que ningún aeropuerto europeo tiene actualmente problemas de suministro, pero valoró positivamente la estrategia como medida preventiva. Por su parte, Airlines for Europe (A4E), que agrupa a las principales aerolíneas del continente, fue más directa y reclamó la activación inmediata de las flexibilidades sobre tankering, derechos de pasajeros y slots, además de una reducción de las exigencias en materia de emisiones para rebajar costes operativos.

España, en posición de ventaja

Dentro del panorama europeo, España aparece como uno de los países mejor preparados para afrontar la crisis. Según datos de Cores, en los doce meses cerrados en febrero solo el 11,4% del petróleo importado procedía de Oriente Próximo, mientras que más del 60% llegaba de América, tanto del norte como del sur. Esta diversificación geográfica reduce considerablemente la exposición del país a las tensiones en el Golfo Pérsico.

A esto se suma una infraestructura de refino robusta: España cuenta con ocho refinerías en manos de Repsol (cinco), Moeve (dos) y BP (una), lo que le permite producir localmente alrededor del 80% del queroseno que consume la aviación nacional. Aena, las aerolíneas, el Gobierno, las petroleras y Exolum, la empresa que distribuye queroseno en los aeropuertos españoles, han coincidido en que la situación es normal y que el país afronta este episodio de tensión con más margen que la mayoría de sus vecinos europeos. De hecho, las aerolíneas han programado un 5,7% más de asientos para este verano respecto al año pasado, con 258,8 millones de plazas ofertadas.

Medidas para hogares y empresas

Más allá del sector aéreo, el paquete AccelerateEU incluye una batería de herramientas para proteger a los consumidores domésticos y a la industria. Los Estados miembro podrán activar bonos energéticos, tarifas sociales, rebajas del IVA para bombas de calor, paneles solares y pequeñas baterías, así como incentivos fiscales para el vehículo eléctrico. Bruselas recuerda además que la normativa comunitaria ya permite introducir prohibiciones temporales o incluso totales de corte de suministro para hogares vulnerables con dificultades de pago.

En paralelo, la Comisión adoptará un marco temporal de ayudas de Estado para que los gobiernos puedan respaldar a los sectores económicos más golpeados por el repunte de precios, especialmente a las industrias intensivas en energía. Y para mayo anuncia una propuesta concreta sobre fiscalidad energética que busca favorecer la electrificación: reducir cargas para ciertos usuarios y garantizar que la electricidad tribute menos que el gas.

Lo que Bruselas no contempla, al menos por ahora, es un mecanismo europeo para gravar los beneficios extraordinarios de las grandes compañías energéticas. Varios países, entre ellos España, Italia y Alemania, han pedido que se estudie esa posibilidad, pero el Ejecutivo comunitario no ha incluido esta medida en el paquete presentado. Las iniciativas serán debatidas por los líderes de la UE en el Consejo Europeo informal que se celebra en Chipre a finales de esta semana, donde la vicepresidenta para la Transición Limpia, Teresa Ribera, defenderá que "la energía no puede utilizarse como instrumento de dominación ni de guerra".

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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